El agitador

Definitivamente en México existen diferentes problemas estructurales a los cuales hay que hacer frente como nación, pero ¿cómo solucionar el problema más grande, si afecta el interés de nuestros representantes?
El año pasado se aprobó un paquete de reformas muy ambiciosas, las cuales se enfocaban en cambios estructurales principalmente en las áreas energética, fiscal, educativa, hacendaria y política, pero nadie se atreve a proponer un verdadero cambio que provea de representación a los mexicanos, que nos permita ser escuchados y decidir sobre el país: hablo sobre una reforma al sistema de partidos políticos, el principal problema de México.
En la actualidad los partidos políticos se encuentran muy alejados de la sociedad mexicana. Ingenuamente se piensa que la democracia es ir a votar por las personas que serán nuestros representantes y éstos llevarán a los lugares de decisión nuestras opiniones, pero en la práctica no es así.
La sociedad mexicana alberga una infinidad de opiniones públicas que deberían de ser escuchadas, se encuentran en espacios de opinión como aulas de clase, periódicos, cafés, redes sociales y charlas sobre el futuro del país, sin embargo en los debates que se llevan a cabo para reformar México estas opiniones no tienen validez.
Si la democracia en su forma más sencilla es la decisión del pueblo, entonces no tenemos democracia realmente. Los partidos políticos no representarán al mexicano, nuestros “representantes” votan en bancada defendiendo los intereses que se gestan dentro de los partidos; la ciudadanía no elige realmente por quién votar, se vota por el candidato que el partido político pone frente a nosotros y los votos nulos no son tomados en cuenta cuando muchas veces representan la verdadera decisión del mexicano; por otra parte, la clase política se ve tan alejada del mexicano que toma decisiones que afectarán nuestra vida sin entender realmente las circunstancias de esos cambios, porque no viven junto a nosotros, no nos escuchan.
¿Por qué no hay una reforma al sistema de partidos? Sencillamente, de los partidos políticos salen nuestros representantes, aquellas personas que pueden proponer reformas a los sistemas como las que han sido aprobadas últimamente. Esos representantes nunca van a dañar a la mano que les da de comer, que les ha permitido estar ahí, es decir, a sus partidos; si en algún momento de alguna forma se propusiera que los partidos rindieran cuentas a la ciudadanía y ésta fuera capaz de disolverlos, probablemente esta ley no pasaría porque votarían las bancadas en contra de una reforma que es realmente necesaria para salir de la “partidocracia” y generar un verdadero cambio positivo en México.
¿Te sientes representado por los partidos políticos? ¿Votarías a favor de una reforma al sistema de partidos? Dejanos tus opiniones aquí y en las redes sociales

Alan Betancourt Torres
alan.betancourtts@udlap.mx