200 años de desigualdad, las comunidades indígenas en América Latina

Written by | Opinión

El agitador

“Luchar por la igualdad siempre que las diferencias nos discriminen, luchar por las diferencias siempre que la igualdad nos descaracterice” De Sousa Santos

La semana pasada nos tocó participar en LAMUN, el Modelo de Naciones Unidas de nuestra universidad que en la edición XXVII albergó a individuos de toda América Latina, sueños estudiantiles, luchas por libertad y justicia y un claro anhelo por generar cambios en el mundo. En este modelo participamos debatiendo sobre “asuntos indígenas” que se refiere a las problemáticas que tienen las poblaciones originarias de una región que nunca sufrieron la conquista, pero que llevan siglos marginados por los nuevos estados y sociedades, y apenas se encuentran esfuerzos por cambiar esta situación.

El dialogo y las acciones que conlleven a la libertad, igualdad y no discriminación de los pueblos e individuos indígenas es fundamental para la construcción de un Estado social de derecho; de acuerdo con la constitución de Colombia, como el pacto social lo establece, la nación de Colombia está organizada en forma de república unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran con la prevalencia del interés general; aunque las palabras de la constitución suenen incluyentes, la realidad colombiana muestra lo contrario, poblaciones indígenas que luchan contra el Estado y otros grupos armados que se encuentran en la región, intentando preservar su identidad.

De acuerdo con el Pacto Andino, el Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación promoviendo el desarrollo equilibrado y armónico de las comunidades incluidas en el Estado en condiciones de equidad, mediante la integración y la cooperación económica y social; sin embargo, la realidad de estos pueblos es vivir en la marginación y pobreza, ya que los estados de América del Sur se componen de instituciones débiles, que apenas y pueden generar censos con respecto a sus comunidades indígenas.

En el debate representamos a Colombia en la comunidad internacional, concebimos propia la responsabilidad de generar mecanismos inclusivos para las comunidades indígenas donde prevalecieran los derechos humanos y se respetara su cosmovisión, cultura, autodeterminación y modo de vida propio de la identidad indígena.

En las últimas décadas los debates sobre el indigenismo se vuelven prioridad en foros nacionales e internacionales, la sociedad civil reconoce a estas comunidades y ciertos sectores se identifican con su cultura milenaria, pero la autodeterminación de estas comunidades no se logrará si se continúa creyendo que el gobierno nacional es la institución legítima de todos los individuos contemplados en un país.

Por el momento como ciudadanos podemos aportar respondiendo a la pregunta ¿Qué podemos aprender  sobre las comunidades indígenas?

Alan Betancourt alan.betancourtts@udlap.mx

Karla Pita karla.pitavl@udlap.mx

Adriana Pou adriana.pouhz@udlap.mx

Last modified: 17 marzo, 2014

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