OJOS VEMOS, COLUMNAS NO SABEMOS

Written by | Opinión

En unos meses, la manera en la que escribimos cambia. En unos cuantos días somos distintos. Quizá queramos a las mismas personas pero no de la misma manera. Por naturaleza, nuestros sentimientos y pensamientos se transforman con el tiempo.

Entrar a un nuevo semestre implica que algo cambió.

Volver a escribir una columna después de vacaciones es un tanto difícil, no porque se haya perdido la práctica, sino porque, justamente, el público que la leerá habrá cambiado. Gente que se gradúa, nuevos estudiantes, personas que se olvidan del periódico y otras que lo recuerdan. Muchos de la nueva generación tomarán una Catarina por primera vez y podrán conocer mejora la Universidad —o eso espera el Consejo Editorial—.

Este texto semanal siempre pretendió ser un detonador para que el lector pensara y criticara una situación cotidiana. Que hiciera, de cierta manera, filosofía. Puede que el término resulte aburrido; sin embargo, filosofar le ha servido a la humanidad para hacer grandes cambios en la historia, aunque muchas veces no en un primer momento. Por ejemplo, probablemente cuando Marx escribió su Das Kapital jamás imaginó que se originarían naciones enteras que tratarían de emular el socialismo —cabe señalar que pocos han tenido éxito implementando el sistema, por cierto. Por algo será—.

Debido a lo anterior es que escribo sobre esa materia extraña, la Filosofía, porque ella —el pensar de los seres humanos en general— me parece algo fascinante; tanto, que decidí estudiar Licenciatura en Humanidades. Y si, aunque jamás haya oído hablar sobre ella, existe esa carrera en la Universidad.

Para comenzar el semestre solamente me gustaría pedirle a usted, lector, que pasara la vista sobre estas columnas. Léalas y piense si está de acuerdo o no con el escritor. En caso de que no, lo invito a mandarle un correo como respuesta al estudiante. Le aseguro que se hará una buena y disfrutable discusión.

De cualquier manera recuerde estos textos, lleve su Catarina a un lugar seguro. Al final del semestre vuelva a leer las mismas columnas que se publicaron hoy aquí: le aseguro que algo habrá cambiado. Y la cuestión más importante será, ¿qué se transformó? ¿El texto, el columnista o usted mismo?

 

JENNIFER MC NAMARA GUTIERREZ

jennifer.mcnamarags@udlap.mx

Last modified: 27 agosto, 2014

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