“Pienso, luego existo” la frase más conocida de Descartes pero quizás la más certera. El cerebro es nuestro órgano más poderoso, es nuestro vínculo con el mundo real. ¿Pero qué pasa cuando hace “corto”? La enfermedad o trastorno mental es una alteración de tipo emocional, cognitivo y/o comportamiento, esta se puede originar ya sea por una experiencia, una alteración bioquímico o el contexto cultural. A continuación están algunos de los trastornos mentales más extraños del mundo que podrían parecer sacados de una película de ficción.

1. Síndrome de Cotard. 

Alguna vez imaginaste cómo se sentiría estar en estado zombi, este trastorno no está muy lejos de parecérsele. Descubierta por Jules Cotard en 1880, este trastorno psicopatólogico es muy poco frecuente. El paciente con este síndrome está convencido de que sus órganos están en putrefacción, ha perdido sangre u órganos internos o que simplemente ha dejado de existir, incluso puede tener la idea de que es inmortal. Principalmente se presenta en pacientes depresivos melancólicos que al padecer la ausencia total de estímulos y movimientos ocasiona que se dejen morir de hambre.

2. Síndrome de Capgras. 

¿Cómo sería si no pudieras asociar el rostro de tu novio o novia al estar frente a él o ella? Jean Marie Joseph Capgras, psiquiatra francés defino el síndrome en 1923.Este trastorno afecta la capacidad de identificación. La persona que lo padece puede ver la cara de su pareja o un miembro cercano de su familia y estar seguro que es un impostor. Sin embargo no afecta al identificar objetos. Al parecer esto es debido a una desconexión entre el mecanismo físico del reconocimiento visual y la memoria afectiva.

3. Síndrome de Frégoli. 

¿Alguna vez has sentido esa sensación incomoda de que alguien te esta observando a lo lejos? ¡Imagina sentirlo todo el tiempo! Denominado así por el actor italiano Leopoldo Frégoli quien podía interpretar simultáneamente varios papeles en el teatro. Los que padecen esta enfermedad están convencidos que hay una persona en específico que se disfraza o cambia de apariencia y que los persigue todo el tiempo porque la ven en todas partes. Este trastorno puede transformarse en una paranoia en la que la persona cree que alguien intenta causarle daño y aunque se le asegure que no es así, el paciente seguirá percibiendo lo mismo.

4. Síndrome de Tourette 

En 1885 Georges Gilles de la Tourette describe este trastorno que afecta a los pacientes con tics compulsivos, desde movimientos involuntarios, ya sea corporales o faciales, hasta tics vocales. Por ejemplo es como si de pronto comenzaras a mover tu brazo como un tic nervioso o empezaras decir gato repetidamente sin control en cualquier situación. Se estima que uno de cada 200 personas con tics crónicos pueden llegar a sufrir este trastorno de origen genético.

5. Tricotilomanía. 

Un padecimiento realmente raro ya que lo puede padecer acerca del 1% de la población. Este trastorno es de tipo maniático y es un comportamiento o habito de arrancarse el cabello o vellos de distintas zonas del cuerpo como cabeza, cejas, pecho o zona púbica de una forma compulsiva. Normalmente quien padece este trastorno son personas depresivas o que sufren ansiedad.

6. Trastorno de Identidad de integridad corporal.

El ser humano se compone de cuatro extremidades que le permiten realizar sus tareas diarias, pero hay personas que suelen sentir que alguna parte de ellos sale sobrando. También conocida como Apotemnofilia es una enfermedad psiquiátrica en la que el enfermo siente un deseo irreprimible de amputarse una o varias extremidades porque las considera extrañas a su cuerpo. Suelen sentir envidia por alguien amputado, paralitico, incluso sordo o invidente. Existen casos documentados en los que en algunos ha sido tanto el deseo de liberarse de su extremidad que se infringieron daño ellos mismos o se provocan accidentes para que los médicos los amputaran.

7. Síndrome de Stendhal.

El arte puede provocar distintas emociones como regocijo, felicidad, tristeza…pero para los que padecen este síndrome va mucho más allá. Se trata de una enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardiaco, vértigo, confusión, temblor, palpitaciones, depresiones e incluso en algunos casos alucinaciones debido a la exposición ante obras especialmente bellas o que se encuentran expuestas en gran número en un mismo lugar. El autor francés Stendhal fue el primero en describir esta experiencia en 1817 cuando visitó la Basílica de la Santa Cruz en Florencia.

8. Síndrome de Münchhausen. 

A la mayoría de nosotros nos gusta que nos consientan o atiendan cuando estamos enfermos pero ser adictos a esta atención es un peligro. Esta

enfermedad se caracteriza por pacientes que simulan sufrir enfermedades o fingen dolencias que pueden incluso provocarse así mismo con la ingesta de productos dañinos o autolesiones para poder beneficiarse de los cuidados de un enfermo. Cuando los pacientes llegan a perjudicar a otros, como por ejemplo las madres con sus hijos pequeños para que aparenten estar enfermos y puedan llevarlos al hospital, se le conoce como Síndrome de Münchhausen por proximidad.

9. Ceguera al movimiento. 

Es una variación de la enfermedad mental Visión Ciega que afecta lo que la persona ve. El paciente puede observar bien los objetos estáticos pero no puede interpretar el movimiento. Por ejemplo si sirven una taza de café, puede captar la cafetera, el plato, la taza, pero el chorro de café aparece congelado, inmóvil. Los casos conocidos son contados y se han producido a causa de un accidente cerebro-vascular.

10. Síndrome de la Mano Ajena. 

Recuerdan a Dedos, la mano viviente de los locos Adams…pues podría tener un vínculo con la vida real. Este síndrome hace que una de las manos del que lo padece parezca que tiene vida propia o este poseída. El paciente puede sentir el tacto de la mano, pero a menudo no están conscientes de lo que su mano hace y no poseen control sobre su movimiento. La mano puede realizar actos complejos como abotonar o desabotonar una camisa. Esto ocurre porque los lóbulos cerebrales se separan por daño o cirugía. Esta enfermedad no tiene cura, solo pueden distraer a su mano ocupándola con alguna tarea.

Itzamara Machorro Mendoza