“O te callan o te aplauden”

Written by | Campus

Mientras caminamos a nuestros salones de clase, nos encontramos con una gran diversidad de cosas: personas en bicicleta, pokeparadas, esculturas y, en ocasiones, estudiantes compartiendo su amor por la música.

Muchos de ellos —no necesariamente estudiantes de la Licenciatura en Música— no llevan clases de canto o de un instrumento en particular. Es su gusto por generar melodías con sus propias manos o voz, lo que los lleva a andar por los pasillos sin pena de ser juzgados, compartiendo su talento y pasión.

Entre estos estudiantes podemos encontrar a Claudia Quijas, estudiante de séptimo semestre de la Licenciatura en Comunicación y Producción de Medios, quien toca la guitarra y canta. En la UDLAP, es costumbre encontrarla cantando, principalmente en la zona de Ágora, ya que cuenta con una excelente acústica, la cuál aprovecha para cantar ópera a altas horas de la noche– y de paso asustar de esta forma a las personas que pasan por la zona—. Las personas se asombran cuando la escuchan debido a que Claudia es efusiva en su canto, y llegan a felicitarla debido a que es talentosa. “O te callan o te aplauden”, confiesa.

Eric Cetina, igualmente estudiante de la Licenciatura de Comunicación y Producción de Medios, se encuentra generalmente en la zona de fumadores de Ágora, tocando su ukelele, amenizando la plática que mantienen sus amigos. No solamente se queda en esa zona, sino que toca caminando, en Humanidades, en “Playita” y en Ciencias Sociales, haciéndose así conocido entre la comunidad universitaria. Las personas reaccionan de forma positiva ante su música, e incluso ha inspirado a estudiantes a aprender a tocar el ukelele.

00_mg_4865Igualmente, Cecilia Plancarte entra en la lista de los músicos ambulantes. Es estudiante de la Licenciatura en Música y cursa el primer semestre. Ella toca el violín y canta. Actualmente forma parte de la Orquesta, pero no se limita solo a esta, comparte su talento en el colegio Cain-Murray y entre los pasillos de la Universidad. A sus roomies les gusta escucharla practicar, y con su música ha llegado a conmover hasta las lágrimas a sus oyentes.

Estos músicos no son los únicos, existen bajos, guitarras y didgeridoos rondando entre los pasillos de la UDLAP. En ocasiones, se encuentran y se unen por pasatiempo, creando melodías que amenizan el traslado entre clase y clase.

Jennifer Carolina Cruz Barbosa
jennifer.cruzba@udlap.mx

Fotografía: Sara Achik

Last modified: 17 Octubre, 2016

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