Para el machito de Grindr

Written by | Opinión

Cuando un gay es muy femenino va a sufrir un trato diferente a un gay “estilo Matt Bomer”. ¿A qué me refiero con esto? La sociedad ya no discrimina a los gays, la sociedad acepta a los gays, siempre y cuando cumplan ciertos estándares de “calidad”: hombres pulcros con cuerpos esculturales, sonrisas perfectas, peinados con gel, siempre vestidos con ropa “preppy” y muy educados; ni te das cuenta de que son gays.

Antes, los gays se consideraban los rebeldes, los que rompían las reglas, personas que, por vivir una preferencia sexual, estaban cometiendo un delito. Ahora, resulta que comenzamos a caminar recto como soldados, siguiendo las normas sociales que se nos imponen. Caímos en la trampa del enemigo y nos convertimos en ciudadanos discretos, respetables e incluso admirables. Lo que pasa cuando un hombre decide pintarse las uñas de rosa, actuar de manera femenina y hablar con un tono de voz más agudo, es que se le bombardea con odio y discriminación por parte de personas tanto “hetero” como personas que son parte de la comunidad LGBT —sobre todo la “G”—.

Mil veces he escuchado por parte de otros gays decirme: “estás guapo, pero eres muy afeminado”, o por supuesto, el clásico “soy gay, pero soy discreto”. Me molesta que dentro de la comunidad se discrimine a alguien a tal grado de convertirnos en nuestro propio enemigo, la persona contra la que hemos luchado durante tantas décadas: una persona “homofóbica”.

Si tú formas parte de esta gente que se dedica a difundir el odio dentro de la comunidad, tengo que decirte algo: ya basta. Ya basta de dividirnos por etiquetas como “joto”, “marica”, “jotita”, etcétera. ¿En qué momento tu “orgullo gay” se convirtió en vergüenza por lo que eres? ¿Qué derecho tienes tú de querer normalizar a todos los gays dentro de la misma categoría? La aceptación dentro de nuestra misma comunidad debe ser algo por lo cual no tengamos que luchar, ya suficiente tenemos con la forma en la que nos ataca la gente que se encuentra fuera de esta. Ser afeminado no es un estigma que me convierte en alguien inadmisible dentro de tu brusco mundo de macho.

Creo que esta discriminación viene de la inseguridad causada por la misma homosexualidad. Para mí, tú que eres un gay que discrimina a otro gay por ser afeminado, no eres más que alguien que difunde la repulsión e inseguridad que sientes por ti mismo. Es muy evidente que te causa mucha molestia que, lo que a ti te acompleja, a otros les cause felicidad. ¿Por qué no mejor pides consejos sobre cómo dejar de odiarte a ti mismo? Porque sí, somos los gays afeminados los que vivimos sin conflicto alguno sobre quienes somos. No como tú, que vives con complejos e inseguridad.

Ángel Alfonso León Velazquez

angel.leonvz@udlap.mx

 

Last modified: 16 Marzo, 2017

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