Oda a la apatía en la Luz de la Nevera

Written by | Ágora

Tras ya tres presentaciones de La luz de la nevera, el jueves 23 de febrero se inauguró la exposición Autorretrato: In | Diferente, realizada por los estudiantes de Artes Plásticas, Carlos Arroyo y Fernanda Suárez. Esta obra, como podrás inferir por el título, gira en torno al desinterés. Así lo describen los artistas, quienes buscan generar una reflexión ante la manera de actuar de las personas, aquellas que se resisten a responder ante los conflictos de nuestro entorno. Esta actitud, consideran, es típica de nuestra generación, por tanto, se trata de una afección ya demasiado peligrosa para seguir ignorando.

Luz de la nevera 1

Luz de la nevera 2

Esta es la primera exposición del semestre en la que el trabajo lo realizan dos artistas; el resultado, por sus prácticas tan diferentes, fue una compleja instalación diseñada para que el público interactúe con las piezas. La sala, como la describió Fernanda Suárez, era una especie de gran bastidor listo para ser accionado. Se encontraba abarrotada, los asistentes reaccionaron efusivamente ante la sugerencia de poder modificar, hasta el punto de destruir todo lo que se encontraba ante ellos.

Carlos Arroyo tiene tiempo trabajando plásticos, y Fernanda Suárez ha hecho lo mismo, pero enfocada a la práctica textil, de ahí que los componentes predominantes del montaje fueran una mezcla de materiales como hilos, fibras y polipropileno. El elemento más imponente fue una gran barrera de plástico bordado que atravesaba el cuarto de piso a pared. Otros detalles fundamentales fueron una serie de bastidores forrados de plástico, que contenían dentro mensajes como “vivir significa tomar partido” o “ideologías desechables”.

Luz de la nevera 3

Si bien la obra de Arroyo y Suárez sobresale formalmente por la audaz experimentación en la mezcla de los materiales, también destaca por su discurso. Ambos coincidieron en que el eje principal debía ser la indiferencia. Para ellos es importante tomar una postura tajante ante los conflictos políticos y sociales. Por ejemplo, se puede ver su rechazo ante las políticas de Donald Trump con una de las piezas, un alambre de púas, que representa la barrera como motivo de violencia.

Carlos Arroyo dijo de la participación del público durante la inauguración que fue útil para “dar fuerza a la tesis”. La exposición estaba formulada para invitar a la reflexión sobre la sensibilidad de la gente ante el exterior. No se dijo abiertamente que el público tenía la libertad de intervenir en las piezas, pero en una pantalla colocada dentro del cuarto, los artistas mostraron un breve video en el que destruían algunas de ellas. Lo interesante del comportamiento de los asistentes sería saber si actuaron meramente por seguir lo que se les presentaba, o si reflexionaron un poco antes de unirse a la destrucción del montaje. En todo caso, el trabajo culminó en un total, pero fascinante, desorden.

Last modified: 9 Marzo, 2017

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