Por alguna extraña razón, siempre me encuentro discutiendo con la gente si es mejor el frío o el calor. Yo siempre voy a preferir el calor, sin pensarlo dos veces; pero hay gente que no puede entender cómo es que puedo preferir esto, cuando tampoco entiendo cómo es que ellos lo detestan.

Durante mi no tan corta vida, he tenido la (tal vez loca) teoría de que la gente es más feliz en la época cálida del año. A esto, todos responden con admiración y rechazo. Afortunadamente (para mí), hace poco que me encontré con el término trastorno afectivo estacional, algo que, creo me ayudará a ganar futuras discusiones.

Durante el invierno, o cuando hay menos luz solar, algunas personas llegan a experimentar cambios de humor. Disminución de energía, tristeza, ansiedad y hasta pensamientos suicidas, son los síntomas que caracterizan este trastorno, que en realidad es en todo lo que consiste. Se cree que esto se debe por la respuesta del cerebro a la disminución de exposición de luz natural provocando niveles bajos de serotonina y melatonina. Los síntomas desaparecen durante el verano, entonces, con la falta de luz, las personas se deprimen, con más luz las personas son felices.

En realidad, la felicidad de las personas no es simplemente debido a las actividades que se pueden realizar como deportes y actividades al aire libre, claro que ayuda, pero la principal razón es el sol. Gracias a él, los niveles de serotonina incrementan, lo que ayuda a tener una sensación de bienestar y ayuda a sentirse mejor. Así, es más común ver a gente con ganas de realizar actividades tanto sociales como nuevos proyectos personales en épocas cálidas, tienen esa sensación de “renovación”.

Aunque también llega a haber gente con baja autoestima durante el verano, después de leer esto, me quedo convencida de que el verano en realidad es una época donde la gente se siente más feliz. Así que me quedaré disfrutando del calor, comentando que sí, lo disfruto más que el frío.

Paola Osorio Escobar

paola.osorioer@udlap.mx