Última exposición del semestre en la Luz de la Nevera

Written by | Ágora

Los artistas Armando Cuspinera y Amaury Gracida cerraron el jueves 27 de abril en la galería del HU 302 el semestre en la Luz de la nevera. Ellos presentaron una exhibición que complementa su anterior trabajo de Arte en los Jardines UDLAP.

Para aquella ocasión, habían construido un Theremin, instrumento electrónico también conocido como eterófono; que se diferencia de los otros instrumentos por su capacidad única de permitir a los usuarios tocar y generar música sin contacto físico con el objeto.

El Theremin desde un principio interesó a los artistas por tal manera de interacción. “Es un campo intangible, continuo, mutante, sin estructura y el otro aspecto que nos interesa es la transformación casi directa de los pensamientos a sonidos físicos que el aparato permite a pesar de ser externo al cuerpo” explica Amaury Gracida.

El instrumento fue creado en 1919 por el inventor ruso León Theremin, desde entonces ha sido empleado con éxito dentro de la música clásica, la música experimental y el rock. Led Zeppelin y Pink Floyd son algunos de los músicos sobresalientes que utilizaban el Theremin, que se activa haciendo movimientos con las manos cerca de dos antenas metálicas para poder controlar la frecuencia y volumen de los sonidos. Sin mencionar que el Theremin se considera el primer instrumento precursor de la música electrónica.

Los artistas, como habían hecho antes en Arte en los Jardines, instalaron el aparato dentro de la Luz de la nevera, esta vez equipado no sólo con un altavoz, sino que también construyeron otro al que conectaron un micrófono y una lámpara de láser. De este modo la galería se colmó de sonido y luz que obedecían a los patrones generados por los movimientos del público.

Se encontraba todo a media luz, las paredes pintadas con pintura fotosensible, y los asistentes tremendamente animados por el funcionamiento de las máquinas. Estas en realidad aparatos relativamente sencillos de comprender, pero lo cierto es que, cuando se combina el arte y la tecnología de esta forma, no es de extrañar que el público quede encantado con los resultados.

“(Con el Theremin) Los pensamientos parecen transformarse instantáneamente en sonidos o colores de forma intuitiva, orgánica, viva” puntualiza Amaury Gracidas sobre la interacción de los asistentes de esta última exposición. Acudieron esta vez muchos de la carrera de electrónica pues Cuspinera y Gracidas lograron construir el instrumento gracias a la ayuda de un estudiante de dicha carrera, Gabriel Villaseñor.

Valeria Huerta Cano

valeria.huertaco@udlap.mx

Last modified: 14 Agosto, 2017

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