La bella y la vieja

Written by | Opinión, Witness me

Los remakes, reboots o live-actions se han hecho protagonistas en la industria cinematográfica en los últimos años. Varios directores han tomado el reto de rehacer clásicos y regresarlos a la pantalla grande. Pero ¿Realmente son necesarios? Estoy de acuerdo con que se están reviviendo estas historias desde una perspectiva digital e innovadora, ofreciendo una experiencia totalmente nueva a la original. Sin embargo, considero que hay películas que son intocables y se han arruinado, provocando que las nuevas generaciones se pierdan de la esencia e historia del cine.

Por ejemplo, la primera vez que vi Los 10 Mandamientos (1956), no dejé de burlarme de los efectos por horas, son patéticos comparados con los de Éxodo: Dioses y Reyes (2014), su remake, en la que el alcance de sus efectos hicieron que pudiera sentir la plaga encima de mí. Pero aún así, ahora entiendo que nada jamás le quitará a Los 10 Mandamientos el gran hito que logró: esta película, que en su época ganó el Óscar por Mejores Efectos Visuales, se volvió parte de nuestra historia, de nuestro pasado y evolución, haciendo algo nunca antes visto.

¿Acaso la humanidad ya gastó todas sus ideas originales? Hubo una época en la que todo era nuevo y nos maravillaba; ahora, muchas de estas películas solo se están enfocando en los efectos especiales, y esto está haciendo que desconozcamos la verdadera esencia del cine: la capacidad de contar historias que nos hacen más conscientes de nuestra realidad o que, por el contrario, nos sacan de ella; ese esfuerzo por transportarnos a tierras lejanas o momentos caóticos que estremecerán nuestro corazón. Dejen a los clásicos en paz, a larga se les agradecerá. Si quieren, hagan remakes de películas que pueden ser mejoradas y no dejaron huella.

El año pasado, también decidieron hacer otra película de Ben-Hur. La versión original (1959), es una de las películas más exitosas de la historia, ganadora de 11 Óscares. Este filme tan estremecedor, sobre venganza y justicia, no tardó en volverse un clásico y una de las favoritas de todos los tiempos. Ahora, gracias a Timur Bekmambetov -el director del filme de 2016-, los niños crecerán creyendo que Ben-Hur y Messala se perdonan y cabalgan juntos hacia el ocaso como mejores amigos. Patético. Por favor, dejen a los clásicos en paz.

Anterior a esto, ya se le había perdido el respeto a otro clásico: Poltergeist. Cuando la vi, casi muero atragantada por una palomita. Nadie que haya visto la versión de 1982 de Poltergeist  me podrá negar que la voz de Carol Anne Freeling (Heather O’Rourke) le hizo soñar pesadillas por una semana, mordiéndose las uñas y esperando a que de la televisión emergiera una mano y una voz perturbante que dijera: “They’re heeeere”. La nueva película, se limitó a otorgar pequeños sustos y gritos, quedando como un filme olvidable. Le creo más al filme de 1982, con todo y la nueva tecnología que usó la versión de 2015. El original estuvo nominado a tres Óscares –incluyendo Mejores Efectos Visuales. Ya no más, por favor; Poltergeist no necesitaba retoques, es perfecta tal y como fue creada.

¿Qué pasó con el respeto a nuestro pasado? El hacer todas esas películas por primera vez, envolvió un origen creativo que jamás será superado. El esfuerzo por hacer esos filmes, fue el doble que el actual, ya que lograron hacer algo nunca antes visto con menos recursos. Es como si a alguien se le ocurriera reescribir “Los Miserables” de Victor Hugo, para que las nuevas generaciones la leyeran, pero decidieran que ahora Javert perdonara a Jean Valjean solo para atraer más a la gente. Así de patético suenan los remakes que están haciendo o que saldrán próximamente –como el de Jumanji y Memento.

Las nuevas generaciones están creciendo con su propia adaptación, ignorando el proceso creativo que inspiró esa historia que tanto les gusta. Sí, nuevas generaciones, han sido engañados desde su nacimiento: Maléfica es una de las peores villanas, los niños huían despavoridos de ella –nunca cuida de Aurora -, los cazafantasmas son hombres, Mowgly deja a Baloo y a Bagheera porque se enamora de una niña, y Pete deja abandonado a su dragón verde en un faro y no vuelve por él.

Solo Dios sabe qué otra realidad pasará a ser una mentira. Si me llegan a decir que harán un remake de El Ciudadano Kane, Forrest Gump o El Señor de los Anillos, todo quedará como una bella y vieja fábula ancestral.

Carolina Isaura García Garibay

carolina.garciagy@udlap.mx

Last modified: 28 Septiembre, 2017

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