Que no se te escape el dinero

Cuando eres estudiante, en la mayoría de las ocasiones, cuentas con el apoyo económico de tus papás para casi todo. Desde renta hasta extras (por no decir pedas); tú ves cómo organizas tu semana, pero seguro tienes.

Si durante los años de uni se te pega uno que otro empleo de medio tiempo, también es probable que lo que saques, aunque poco, sea para ti. En general, tenemos la vida casi resuelta en cuanto a pagos se refiere, conozco a pocos que pueden decir que se mantienen solos.

De repente llega el día en que ese apoyo empieza a disminuir, hasta que un día se extingue y, ya sea poco a poco o de sopetón, te empiezan a caer responsabilidades más grandes. Para entonces, idealmente ya tendrás un empleo y un sueldo que te ayuden, mientras sepas administrarlo.

Por un lado, ganar tu propio dinero te hace sentir independiente, incluso poderoso; por aquí cae la primera quincena, ya tienes diez cosas que correr a comprar. Y, aunque puede ser muy divertido, es importante recordar que el dinero no es infinito y ponerte un límite. Si vives con tus papás, las preocupaciones como renta, agua y luz aún no son del todo tuyas, pero en algún momento lo serán y aprender a organizarte desde el principio lo hará más sencillo.

Así que, cuando llegue la quincena y te sientas millonario, recuerda guardar una parte, ya sea para los gastos “de adulto” o simplemente para tener algo ahorrado. Esto no significa que vivas en la austeridad, solo que tu dinero no se vaya volando.

Andrea Chávez

andrea.chavezpz@udlap.mx

Last modified: 10 Octubre, 2017

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