¿A los hombres también les pasa eso?

Written by | Opinión

El título de este texto está relacionado a un trending en twitter titulado “¿A los hombres también les pasa eso?”; una campaña destinada a denunciar el acoso sexual que sufrimos a diario las mujeres en México. Días previos a que se hicieran públicos los casos de acoso sexual de las actrices mexicanas Karla Souza y Paola Núñez, entre otras, terminó por reflejar la vulnerabilidad de las mujeres y los continuos estereotipos a los que aún estamos sujetas.

Lo que más me impresionó fue la apatía y la falta de sensibilidad en los comentarios de estos dos casos mediáticos. Aunque desafortunadamente no es nada nuevo, refleja una ceguera profunda en la sociedad en la que continúan culpando a la víctima, porque, claro, como el cuerpo de la mujer solo sirve para cosificarlo, entonces ella aprovechó su posición para seducir y, por lo tanto, tiene la culpa.

El acoso sexual –para los que todavía no comprenden la magnitud del problema y que les parece más fácil generalizar– no busca que el consentimiento sea un tipo de puritanismo. Las asimetrías en las relaciones de poder son muy grandes, y la desigualdad lleva, desafortunadamente, a la pérdida de dignidad de una persona que se ve obligada a hacer algo en contra de su voluntad y, en la mayoría de los casos, no está consciente de este último.

Nadie le debe a nadie su historia de abuso. Hay muchísimas situaciones que nos cuesta trabajo poner en palabras, verbalizar lo sufrido, porque la mayoría no cree que ya fue lo suficientemente difícil haberlo sufrido, sino que, además, tienes que ser específica y, hasta cierto punto, revivir ese episodio. No se trata de revictimizar, ni que los casos de estas actrices sean los únicos y que por eso merecen más mediatización, pero sí significa que rompieron con el tabú de alzar la voz en una situación tan difícil. ¿En qué mundo vivimos si nos asusta más que hagan confesiones de ese tipo, recalcando que estuvo mal, a cuestionarnos por qué seguimos viviendo en una sociedad en la que aún muchas mujeres se ven obligadas a usar su cuerpo para conseguir algo?

Decidir no hacer nada te hace tan responsable como quien ejecuta la acción. Decía Galeano que para ayudar a que la realidad cambie hay que empezar por verla. Se tiene que erradicar la idea de que nos debe dar vergüenza alzar nuestra voz por miedo a que nos señalen, al qué va a decir la gente. Es precisamente a partir de que mucha gente alza la voz, para crear consciencia, que otra tiene el valor de hacerlo. Y esto nada tiene que ver con tener cinco minutos de fama. Tiene que ver con evidenciar situaciones tan desagradables como el hacerle bromas a una niña de dieciséis años sobre su inocencia; o un hombre bajándose los pantalones delante de ella y haciéndola sentir tan avergonzada que ni siquiera pueda decir nada por tres años.

Tenemos que tener el valor de ver que existen cosas más duras y difíciles a nuestro alrededor,  y que somos nosotros quienes decidimos ver que lo esencial no es invisible a nosotros.

Ana Sofía Arango Marcos

ana.arangoms@udlap.mx

Last modified: 27 febrero, 2018

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