Innovación educativa: puertas a la reflexión

Written by | Opinión

Suele pasar que muchos de nosotros ya no sentimos que aprendemos en nuestras clases. En vez de llegar a clase, parece que llegamos a la escuela de Charlie Brown a calentar nuestros asientos y escuchar cómo los profes dicen “bla-bla-bla” de forma bastante monótona. Por situaciones así parece que las formas de enseñar de hoy en día están estancadas, pero no es así: los estudiantes contamos con una alternativa llamada “innovación educativa”.

¿Y de qué va la innovación educativa? A grandes rasgos, se trata de una corriente de pensamiento que busca romper con esquemas tradicionales de la educación, ya sea tomando los modelos existentes y alterándolos o, de plano, creando nuevas técnicas para enseñar y aprender. Y la innovación educativa no se trata de algo descabellado; un ejemplo cercano que tenemos como universitarios es aprender de un tema debatiéndolo en una clase en vez de que los profes nos den su monólogo del tema. Pero también podemos ser como María Montessori y crear un nuevo modelo educativo, aunque eso sí llevaría tiempo.

Yo ya he colaborado en la innovación educativa por medio del modelo lúdico-creativo de EDUPROTEC. A grandes rasgos, el modelo va de que los niños sean quienes decidan cómo quieren tomar su clase, y los profes solo actúan como guías en la adquisición de conocimiento. Aunque este está orientado a niños en vez de universitarios, por experiencia les puedo decir que es un modelo eficaz para atender las carencias de la educación tradicional. Aquí se explotan la curiosidad y la habilidad de los niños por ser autodidactas apasionados, cosas que ya no son tan notorias en nosotros los universitarios, pero que, sin duda, nos van a ser bastante útiles para la carrera.

Estar en contacto con la innovación educativa, ya sea por experiencia o porque nos hablen de ello, abre las puertas para meditar sobre nuestra situación actual. Nos invita a reflexionar sobre qué podemos hacer para aprender mejor o reforzar más eficazmente nuestros conocimientos. Y repito, no se necesita ser María Montessori o EDUPROTEC para innovar; nosotros mismos lo podemos hacer, solo necesitamos un poco de voluntad e ingenio para lograrlo.

 

Ann Cervantes Trejo

antonio.cervantesto@udlap.mx

@ac_trejo21

Last modified: 9 septiembre, 2018

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