No eres tú…somos todos.

Written by | Opinión

Quizás una de situaciones más reconfortantes y liberadoras de aprender es que nada importa. No estoy hablando del nihilismo ni sobre cómo ser un misántropo. Tampoco me refiero a que nos convirtamos en anarquistas y que sigamos utilizando popotes y bolsas de plástico como si no hubiera un mañana (que, probablemente, no lo haya si seguimos utilizando plástico, pero ahora ese no es el punto).

El hecho de que nada importa le da un sentido más grande a tu vida, sólo que algunas personas piensan que es al revés. Veamos un ejemplo: personas que lo tienen “todo”, casa, vestido y sustento, pero que no son felices. Siempre falta algo más. ¿Qué sucede aquí? ¿Cual es el común denominador? ¿Es que no importa quién seas, dónde vivas o tu contexto social? ¿Será que estemos destinados a la tragedia? ¿Será que ser humano es una tarea que en realidad nadie de nosotros puede sobrellevar?

La respuesta es no y sí al mismo tiempo.

Todo está en lo que escogemos. La importancia que le debamos a ciertos asuntos en nuestra vida viene usualmente de una ilusión. No hay por qué preocuparnos mientras demos lo mejor. El clima, el tráfico, el café que se te cayó encima o el primer parcial reprobado, nada de eso te puso de malas, fuiste tú. Probablemente los problemas son en realidad un estrategia de marketing de esta cultura de consumo que te enseña a no estar satisfecho con nada.

Se dice que el primer paso para un verdadero cambio es darte cuenta de que el problema eres tú, quizá se siente como una ataque, pero entre más temprano nos demos cuenta de esto, más fácil será dar un mejor pedacito de nosotros al mundo. Nos lo debemos.

 

Diana Sofia Cortez Woo

diana.cortezwo@udlap.mx

@wooasite

Last modified: 19 septiembre, 2018

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