Reflexiones de democracia

Written by | Opinión

“Voto por voto, casilla por casilla”, la consigna que la izquierda lleva gritando desde 2006 y que en Puebla se va a hacer realidad, pues Movimiento Regeneración Nacional (Morena) logró su cometido: llamar al recuento de votos tras una supuesta elección fraudulenta en Puebla el 1º de julio. Esto me deja con sentimientos encontrados.

Por un lado, podemos apreciar cambios en nuestro sistema democrático, espero que para bien. Por el otro, me termino preguntando “¿para qué?”, especialmente siendo algo que vino de Morena. El partido arrasó en casi todo México durante las elecciones, esto porque muchos ya estamos hartos de los desmanes del Partido Revolución Institucional (PRI) y Partido Acción Nacional (PAN), pero lo peor que se pudo haber hecho fue considerar a Morena como la única solución.

Superficialmente, se le cerró la puerta a la figura de Candidatos Independientes. Algunos de ellos fueron El Bronco y Pedro Kumamoto. También se puede hablar de Enrique Cárdenas, quien recolectó firmas en Puebla para intentar alcanzar su candidatura, y Margarita Zavala, quien desistió de la contienda electoral. Por haber dejado que “el pueblo hablara”, otras facciones, que no eran PRI y PAN y contaban con ideas valiosas, fueron calladas al ser ignoradas. Pero el haber ignorado a la figura de los Candidatos Independientes fue nada comparado con lo que implica la aplastante victoria de Morena. Dejar que un partido político domine gran parte o todo un país es una receta para el desastre, por ello es que me pregunto “¿para qué Morena quiere otro estado?”

Cabe mencionar que no apoyo a Martha Erika Alonso, Luis Miguel Barbosa o Enrique Doger. De ser por mí, preferiría un nuevo conjunto de candidatos para una nueva elección. Pero hay algo más importante presente: si Morena habla de impulsar un cambio democrático, lo mejor que pueden hacer es permitir mayor oposición a su partido en vez de sumisión total por parte de su oposición ¿Por qué? Porque el dominio de un partido político es, en el peor de los casos, la antesala a un régimen autoritario o una dictadura de menor escala. No ahondaré en esto para evitar alarmismo innecesario, pero a 50 años del 68, sabemos por qué no necesitamos otro régimen autoritario.

Más allá de las implicaciones, concuerdo con que el proceso electoral debe llevarse a cabo de forma correcta. Desgraciadamente, en esta elección han habido cosas bastante turbias en todos los partidos políticos y candidatos como para “casarse con alguno”. Manténgase Martha Erika Alonso o gane Luis Miguel Barbosa la Gubernatura de Puebla, habrá que aceptar los resultados del recuento de la mejor manera posible. Vivir en democracia es saber ceder ante las decisiones de la ciudadanía, aún si nos cuesta aceptarlas, pero también es saber debatir contra la oposición, no buscar callarla. Pase lo que pase, que nuestra visión política no nos divida y que el diálogo permanezca para llevar una verdadera vida democrática en la sociedad.

 

Ann Cervantes Trejo

antonio.cervantesto@udlap.mx

Last modified: 24 septiembre, 2018

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