Retrospectiva: 2018

Written by | Opinión

Otro año más está llegando a su fin y en lo que me preparo para volver a escuchar “Un Año Más” la noche del 31 de diciembre, habrá que repasar un poco algunos sucesos que nos marcaron a lo largo de este año.

El 2018 me ha dejado con un sabor de boca mixto. Por una parte, mis vivencias personales me pusieron en una prueba de fe bastante ardua, y pese a lo que pasó, agradezco ahora estar aquí escribiendo para ustedes.

Del lado social me voy con el corazón roto. El 2018 ha sido un año que ha sacado lo peor de la humanidad. Eventos como la caravana de migrantes, la victoria  de la Srta. Ángela Ponce como Miss España, la situación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la creciente inseguridad y crímenes por misoginia han demostrado que, aunque no sea sorpresa, es menester repetir que México está más dividido que nunca. Expresiones de xenofobia, transfobia, censura y machismo han demostrado la realidad de México; sigue siendo muy preocupante ver a la gente de un país dividida, y a partir del 1º de diciembre, eso nos va a hacer más mal que bien.


En unos días Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tomará posesión como Presidente de México. Todo su periodo  de transición ha sido marcado por la escisión de México entre “chairos” y “fifís”. Concuerdo  con que está bien tener diferencias políticas y que cada quien puede seguir al charlatán que quiera, pero rayar en ataques constantes, decirse de nombres y hacer menos a la oposición nos debilita como sociedad, y frente a la incertidumbre venidera, es el peor momento para estar separados.

A sabiendas de que he abordado incesantemente el tema de López Obrador, quisiera tocar otros asuntos. Toda la adversidad por la que estamos pasando está abriendo puertas para que reflexionemos sobre cómo podemos mejorar. México está cambiando a un paso muy acelerado y hay que saber adaptarse con la cabeza fría al cambio, aun si este no nos gusta. Aunque sea más fácil decirlo que hacerlo, algo que he aprendido es que solo se necesita un pequeño gesto para empezar a ser un ejemplo; nuestra actitud debe ser la diferencia en este caos de sociedad si en serio queremos cambiar.


En septiembre mencioné que México ha estado plagado de caos a lo largo de su historia, pero eso nos ha forjado como sociedad. No dejemos que por problemas que hoy nos dividen mañana seamos una sociedad débil en donde todos sean enemigos de todos. Sí, 2018 fue un año lleno de pesimismo, pero está en nosotros hacer que el 2019 sea lo contrario. Aprendamos a entendernos como personas y a saber que, más allá de nuestro origen, identidad de género, sexo o ideología política, seguimos siendo personas y merecemos ser tratadas como tal. El cambio no es difícil, pues solo necesitamos un gesto de comprensión para podernos unir de nuevo como nación.

Felices Fiestas Decembrinas y Próspero 2019.


Ann Cervantes Trejo

antonio.cervantesto@udlap.mx

Last modified: 26 noviembre, 2018

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