Esfuerzos mal recompensados

Written by | Opinión

Esfuerzos mal recompensados. La elusiva búsqueda de la prosperidad en México de Santiago Levy, publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, es un libro que se puede descargar con mucha facilidad en página del IMCO; un libro que es difícil para los no economistas, como fue mi caso. Levy visitó recientemente la UDLAP y expusó los resultados más importantes de su libro y dejó algunas ideas interesantes que deben ser abordadas.

Las preguntas más importantes para Levy son ¿por qué México no crece? y ¿por qué la productividad se detiene en nuestro país? Utilizó para su trabajo el Censo Económico de México. Cada cinco años la instituciones del gobierno recolecta la información de las empresas mexicanas, establecimientos de cualquier tamaño en áreas urbanas con 2 mil 500 habitantes o más. El censo excluye la actividad rural y urbana en establecimientos móviles.

Lo más importante es la situación jurídica de las empresas y los empleos. Hay compañías que son legales pero informales, y compañías que son informales e ilegales. Hay dos tipos de trabajadores: asalariados y no asalariados. El primer tipo de trabajador tiene dos situaciones: cuando los trabajadores tienen un contrato legal con una empresa (se encuentran en una situación formal) y cuando no lo tienen (situación informal).

Las empresas pueden estar en cuatro diferentes localizaciones:

  1. La empresa cuenta con trabajadores asalariados y todos ellos tienen contrato legal.
  2. La empresa tiene trabajadores asalariados, pero no todos tienen contrato legal.
  3. La empresa tiene trabajadores asalariados pero no tienen contrato legal.
  4. La empresa no tiene trabajadores asalariados y ninguno de ellos tienen contrato.

El estudio de Levy analiza de 1998 a 2013, en este último año se observa que más del 90 por ciento de las empresas tienen cinco trabajadores o menos y el 55 por ciento de los empleados trabajan en el entorno informal, ya sea legal o ilegal.

En los 15 años analizados, Levy encontró que hubo un crecimiento del nueve por ciento en el capital y un crecimiento del seis por ciento en el trabajo en el ámbito formal, sin embargo, en el ámbito informal, hubo un crecimiento del capital de 134 por ciento y un crecimiento del trabajo de 115 por ciento.

Para el autor, lo que más importa no el tamaño de las empresas sino la estructura contractual en la que viven. Del 2008 al 2013 se pueden ver que empresas salieron del mercado y cuantas entraron, lo interesante es que murieron muchas empresas productivas y sobrevivieron empresas improductivas. Levy también aclara que no existe una transitividad de lo informal a lo formal.  

Para Levy, el problema tiene varias razones de ser. Primero, que se invierten demasiados recursos a empresas con contratos no asalariados y con contratos asalariados ilegales. Que la actividad económica está pulverizada en empresas pequeñas y en autoempleo. Que las empresas improductivas sobreviven y las productivas mueren; las empresas productivas sobrevivientes no crecen y se dan muchos recursos a nuevas empresas con menor productividad. Finalmente, afirma que las reformas entre 1998 y 2003 simplemente agravaron el problema.

Según el autor, nuestra tragedia se encuentra en nuestra regulación laboral, tributaria y de mercados. En el ámbito laboral, el trabajo asalariado se agrava para pagar la seguridad social y existe un fiscalizacion imperfecta. Mientras que en el trabajo no asalariado no hay fiscalización y se recibe seguridad social sin necesidad de contribuir (Seguro Social).

En el ámbito tributario existen impuestos que agravan más el trabajo asalariado como el impuesto estatal a la nómina que solo aplica a este tipo de trabajadores. En cuanto a las empresas, existen subsidios a empresas pequeñas improductivas y una falta de incentivos para promover el crecimiento de éstas. En cuanto a los mercados, existen conductas oligopólicas como el crédito bancario, el cual se concentra en empresas grandes que comparten renta con los bancos.

Aunque México tuvo un tratado de libre comercio, creó programas de capacitación, promovió reformas fiscales y la inversión extranjera, al mismo tiempo el país tomó decisiones equivocadas en políticas fiscales y laborales. La conclusiones de Levy son interesantes, y las causas que él identifica deben ser atendidas con políticas públicas eficaces que permitan arreglar estos problemas. Sin embargo, no podemos descuidar la seguridad social ni a los más vulnerables del país, el camino hacia mejores políticas fiscales y laborales permiten el desarrollo económico de México pero no se puede dejar de un lado el bienestar social.

 

Alexis Murillo Corona

alexis.murilloca@udlap.mx

@AlexisMurilloC

 

Last modified: 24 marzo, 2019

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