Empieza el 2015 como una página en blanco y así comienza esta columna: con las mejores intenciones de hacer algo grandioso y ni la más mínima idea de dónde comenzar. Durante días, me senté frente a la computadora preguntándome de qué hablar. ¿De algo divertido? ¿De algo personal? Sabía que quería hablar de algo importante, pero esos son justamente los temas que rara vez se hablan.
Son muy pocas las personas a quienes he escuchado discutir la Islamofobia propagada por la revista Charlie Hebdo, antes de los ataques terroristas en París. Tampoco se ha hablado sobre el hecho de que la película Selma, historia sobre la lucha de Martin Luther King Jr. contra el racismo y dirigida por una mujer, fue casi ignorada en las nominaciones de los Oscar. Ni sobre cómo, en cambio, se postuló en seis categorías la película de guerra American Sniper, la cual glorifica al francotirador con el mayor número de muertes en la historia de Estados Unidos. Estos temas, aunque podrían parecernos lejanos, son importantes. Forman parte de nuestra realidad, que a diario ignoramos por falta de interés o conocimiento.
No sería justo, sin embargo, culpar solamente a nuestra sociedad por el desinterés en estos temas. Como estudiante de Comunicación y Producción de Medios, he tenido la oportunidad de aprender que es el trabajo de los mismos dirigir nuestra atención a los temas de relevancia en la actualidad. Es aquí donde tropezamos ya que los monopolios de nuestro país nos mantienen embobados con noticias superficiales, en lugar de hacernos ver los diferentes ángulos de cada situación.
Así comienza esta columna, con la intención de proporcionar un ángulo nuevo acerca de los hechos actuales. Con palabras necias, porque no podemos seguir siendo oídos sordos.
SOFÍA MARLASCA COUOH
sofia.marlascach@udlap.mx