Desangelado

patibulo-01 notar la contradictoria actitud de los estudiantes respecto a la política me parece cómico

Las elecciones de la semana pasada del CEUDLAP me tienen completamente sin cuidado. No es sólo que esté a punto de terminar mi tiempo en esta Universidad, sino que francamente me parece más de lo mismo. La primera vez que voté, hace cuatro años, me quedé con una ensoñación en la cabeza. Las cosas que los chicos de semestres más avanzados proponían me parecían ideas verdaderamente innovadoras y, dentro de todo, posibles. Ciertamente no tenía mesa por la que votar, la carrera en comunicación es un buen candil de participación estudiantil. Cuatro años más tarde y las contadas propuestas cumplidas me han dejado desesperanzado.

Dos años en los que las elecciones para Poder Ejecutivo culminaran en revisiones de reglamentos y escuchar en innumerables ocasiones que apoyarían organizaciones estudiantiles de las que formo parte y que francamente desconocían, puesto que nunca se habían acercado a nosotros –y poco les importaba– me volvió escéptico.

Ver que censuraban –indirectamente– a un compañero escritor en La Catarina porque no les parecía la parodia que se hacía del Poder Legislativo (a quienes les chocó lo que les checaba) me convirtió en férreo enemigo.

Notar la contradictoria actitud de los estudiantes respecto a la política me parece cómico. Piden que la sociedad mexicana deje de votar por candidatos guapos, por candidatos que regalen mejores bonos y exigen que se tomen en cuenta las propuestas reales, el trasfondo, lo mejor para la mayoría. Mientras, en su Universidad votan por sus amigos, por los guapos o por los que les regalaron una mejor paleta, termo o artículo de oficina.

Ahora que me marcho viendo como la mayoría de las propuestas de las mesas son actividades “recreativas” y que se engalanan con propuestas recicladas, desubicadas, pirateadas, quemadas… vacías; me voy francamente desangelado.

MIGUEL ÁNGEL AGÚNDEZ R.

miguel.agundezro@udlap.mx