ASÍ COMO LOS EQUIPOS REPRESENTATIVOS DE DEPORTES SE QUEJAN DE LA FALTA DE PORRAS, TAMBIEN A LOS CULTURALES PODRÍA FALTARLES COHESIÓN”
Como cualquier empresa, los recintos culturales están dirigidos hacia cierto tipo de público. Las presentaciones que ofrecen los alumnos de la Universidad fuera de ella normalmente parecieran estar enfocadas en gustar a la audiencia que no pertenece a la comunidad estudiantil.
De hecho, no es extraño encontrar en los medios locales anuncios de las diferentes actividades culturales que ofrece la UDLAP: desde Cameralia, hasta las que brinda la Capilla del Arte de manera autónoma constantemente.
Hay un fenómeno interesante respecto a las audiencias de estos eventos: casi no hay estudiantes de Humanidades. Es decir, el grueso del público no está conformado por alumnos de la misma Escuela de los que presentan. Por supuesto, hablando en términos generales.
Desde hace tiempo, parece que la institución busca dar a conocerse fuera del campus, lo cual es algo fantástico, porque permite que los alumnos se fogueen con un público distinto al que están acostumbrados. Además, eso también motiva a parte de la audiencia a estudiar en la UDLAP, sobre todo ahora que promueve su convocatoria de becas culturales. Ninguna institución local tiene una forma de apoyo parecida.
Sin embargo, sigue resultando curioso que las presentaciones externas no sean frecuentadas por los estudiantes. En parte puede deberse al tema de la movilidad, muchos alumnos son de fuera y no disponen –o conocen- los medios adecuados para transportarse al Centro Histórico de Puebla, por ejemplo.
Pero también puede haber algo más en el trasfondo de esta historia. Una especie de falta de identidad. Así como los equipos representativos de deportes se quejan de la falta de porras y de apoyo entre grupos de competencia, también a los culturales podría faltarles cohesión.
Esto es peligroso por el estatus que tiene la cultura en México. Si los mismos artistas, o estudiantes de arte, no se apoyan entre sí, es difícil que surjan grupos multidisciplinares que logren despuntar en el “mundo real”.
Todos los estudiantes, no importa de qué carrera, tienen la oportunidad de cambiar cómo ver el arte en la actualidad, sólo es cosa de apoyar a nuestros compañeros con nuestra presencia y comentarios de las obras. ¿Usted va a ver Sueño de una noche de verano?
JENNIFER MC NAMARA G.
jennifer.mcnamarags@udlap.mx
