Bordello, Donalda y el PRI

Fotografía de Gisele Esperón
Fotografía de Gisele Esperón

Jorge Bordello es un joven artista y gestor cultural independiente de sólo 25 años. Irrumpe en Casa Nueve para contar su historia como hijo de un político priísta tlaxcalteca. Su obra, object trouvé, Mi hermana se iba a llamar Donalda se resumen en una palabra: irreverente.

Detrás de las gafas, la sudadera, el pantalón negro y los tenis deslavados, Bordello es un artista que gusta de reutilizar y reinterpretar objetos.

Y de su obra se da tiempo para hablar y aseverar que: “Es un proyecto curioso. Un bastardo que se encuentra entre lo público, porque hablo de cómo se hace la política; pero muy íntimo porque está narrado desde la anécdota familiar”.

En el fondo se escucha una relajada música de jazz que contrasta con las firmes declaraciones de Bordello sobre su obra. “Esta exhibición es una discusión ideológica entre mi padre y yo. Estoy en severo desacuerdo desde una posición sexual, institucional, ciudadana y como hijo, a la práctica casi esóterica del PRI,” puntualiza el artista. Desde su punto de vista, el PRI opera como una secta de poderes casi míticos.

Destaca que durante 8 meses la búsqueda de técnicas y objetos para conformar la exhibición, fue exhaustiva y muy específica para lograr que el espectador sintiera la misma repulsión que él hacia la práctica política. La primera pieza de la exhibición, una caja de votación llena de tierra de panteón colocada justo frente a la entrada, provoca impresión y caras de disgusto en la gente que pasa cuidando no tocar el polvo regado.

La exposición es la segunda individual del artista tlaxcalteca quien se ha presentado en distintos espacios y plataformas al interior del país como el Instituto Tlaxcalteca de Cultura y la V Bienal de Artes Visuales de Yucatán. Es conocido en Puebla por sus talleres de videoarte con el colectivo cultural La Pajarera.

Al caer de la tarde, las flores sobre la mesa del restaurante son reemplazadas por velas, creando un ambiente mucho más íntimo. Ahí, Jorge habla apresuradamente pero con un aire casual, del fallecimiento de su padre en 2009 durante la epidemia de influenza.

El también fundador del primer espacio para arte indepentiente en Tlaxcala –El Burdel Arte Contemporáneo–, declara que su producción artística generalmente toca tres ejes temáticos: la muerte, la trascendencia y la política; una práctica contestataria de tintes anárquicos.

“La muerte de mi papá en 2009 me inspiró coraje. No tanto por su muerte, sino por ver como había desperdiciado su vida por una institución pública que no se interesa por los individuos mas que por su propia subsistencia,”declaró con ironía. Al tener en sus manos el archivo oficial ––herencia de su padre–, se decidió a desmembrarlo para reivindicar la práctica política de su progenitor y del partido.

El mesero trae una botella de agua sin etiqueta y sirve un vaso Bordello. Con los codos sobre la mesa olfatea el vaso antes de tomar un sorbo. Luego, se levanta para mostrarme algunas de las piezas –aún en cajas– mientras su voz llena el cuarto de paredes blancas.

“La obra se trata de sentarte frente al oponente –la administración pública priísta–, tomar material de su lado y reinterpretarlo, reapropiarlo, resignificarlo para contestarle,” explica Bordello. La exposición presenta documentos, fotografías, papelería oficial membretada, entre otros objetos que han sido intervenidos para reflejar la ideología anarquista y de denuncia contra la corrupción en el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

En una esquina de la galería se encuentra la pieza que da significado a la exposición: el acta de nacimiento de Donalda. Jorge relata divertido que en 1994, tras el asesinato de Donaldo Colisio, su hermana –aún no nata– iba a ser llamada Donalda, como un tributo al partido.

“Esta exhibición habla de tres personas que ya no existen: mi papá, Donalda y yo antes de su muerte,” concluye el artista con un aire de alivio.

Jorge Bordello defiende que su obra representa lo que piensa más que lo que siente. No obstante, el repudio –que nació en su adolescencia– contra el sistema político nacional, lo llevó al extremo de decidir no vivir bajo la sombra del apellido de su padre.

Su verdadero nombre, prefiere no decirlo, pero es fácil decifralo entre los documentos alterados. Mi hermana se iba a llamar Donalda desnuda las mente de Jorge Bordello en la galería Casa Nueve.

 

Mitzi Martínez S

mitzi.martinezsz@udlap.mx