Charlie Herrera, el fan Azteca

No puede fallar en los partidos de Aztecas y siempre nos brinda una sonrisa junto con el gran humor que contagia a todos los que lo conocen. Carlos ‘Charlie’ Herrera Bernal de Veracruz, Veracruz, pionero del primer equipo que jugó en la liga ORITEC (alcanzando el campeonato en 1983) y fue de los primeros que ayudaron a que diera comienzo el programa de futbol americano en la Universidad.

Nos relata los inicios del equipo en la UDLAP: “El inicio del FBA en el 79, fue con lo que le llamaban tocho; un grupo de chilangos y gringos empezaron a jugarlo donde hoy en día está el Templo del Dolor. De ahí se pasó a jugar con equipos que se invitaban, pero casi nunca se completaban ni los jugadores ni la utilería. Nicolás Contla, papá del actual QB Norman Contla, invitaba amigos de México para completarnos y traía utilería ya que su familia tenía un equipo llamado Calmecas. En esa etapa inicial no participé,  llegué un poquito después”.

Narra cómo consiguió que les prestaran unas utilerías del CENCH en Puebla. “Eran usadas y viejas, pero para nosotros eran un lujo, nos las prestábamos entre los jugadores. Estoy seguro de que las mías se usaron en todas las posiciones, tanto a la defensiva como a la ofensiva por muchísimos compañeros”. Confiesa algo que nunca había compartido, al comentar que había entrado en una etapa en que abusaba mucho de la fiesta y el alcohol. “Por lo tanto, quería bajarle al ritmo en esos temas y el futbol me ayudó mucho al respecto”.

Al cuestionarle sobre si cree que la fama y prestigio del equipo de FBA resta importancia y validez a los demás representativos nos dice que es un tema que poco a poco está cambiando. “He notado que la UDLAP promociona en las redes a todas las disciplinas y el tema de las becas también se está balanceando. La Universidad pasó por un proceso de reestructura porque no contaba con recursos suficientes y eso también se reflejaba en las becas. Hoy todo ha ido mejorando y se está reflejando en las becas disponibles”.

Cuenta finalmente que: “mi momento clave en la vida fue cuando decidí entrar a la UDLAP. El mejor, lo vivo ahora mismo laboralmente. El más bajo es no haberme recibido de la Universidad. Duele, y mucho. Así que a todos los chavos estudiantes de hoy, no desaprovechen la oportunidad que se les ofreció. Tengan la seguridad que se arrepentirán toda la vida de no completar su ciclo en la UDLAP”.

 

RAYMUNDO FLORES A.

raymundo.floresa@udlap.mx