¿DÓNDE QUEDARON LOS ÁRBOLES?

entre libelulas

 

La semana pasada una amiga me preguntó ¿cómo había elegido el nombre de esta columna? Y mi respuesta fue sumamente simple, porque el campus está rodeado de ellas.

Pensando sobre ello con más calma, recordé haber salido un día del edificio de servicios escolares y observar libélulas volando a mi alrededor.

En el momento pensé en todas las veces que les mencioné a mis amigas en el DF lo hermoso que es nuestro campus y la gran labor que realiza la Universidad al mantener en equilibro el ecosistema de todas las especies que día a día interactúan con nosotros.

Esto me lleva a hablar un poco de la remodelación del circuito, el lunes pasado recibí un comentario sobre lo triste que era que hayan talado cierto número de árboles para poder llevar la mencionada remodelación, al principio no ubicaba el espacio del campus al que se hacía mención, pero una vez que lo hice me sentí indignada.

Nos caracterizamos precisamente por ser un campus verde, sin embargo todos nos quejamos de los inconvenientes que genera dicha remodelación, pero sólo en una ocasión he escuchado a alguien mencionar la tala de árboles.

No conozco en su totalidad el proyecto, de hecho no estoy de segura de haber visto alguna maqueta siendo expuesta a los estudiantes, por lo cual me es imposible generar una opinión respecto a ello.

Sin embargo no puedo dejar de pensar en los árboles, en si alguna parvada de aves dormía en ellos o si eran el hogar de una familia de ardillas y sobre todo en si alguien más ha notado ya su ausencia.

Tardé una semana en percibir el exceso de luz gracias a la falta de su sombra y me pregunto ¿cuántos están tan absortos en su propio mundo que ni siquiera se han percatado?

MARA VILLACÍS D.
mara.villacisda@udlap.mx