La última y… ¿Nos vamos? Pt.2

 

De acuerdo con datos del sector, las bebidas que más se adulteran son el tequila y el ron; le siguen el brandy, el coñac y el whisky. Cabe destacar que la industria tequilera es una de las más importantes del país, generando anualmente 30 mil empleos y siendo el número uno en el marco nacional con el 31 por ciento de consumo, según datos de la Cámara Nacional de la Industria del Tequila.

“Alguien que ingirió una bebida adulterada, debe recibir medicación indicada y a tiempo suficiente para evitar daños irreparables como lo son la ceguera e inclusive la muerte”, apunta Juan Elías Viquez Guerrero, médico adscrito al Servicio de Toxicología del Hospital de Pediatría Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS.

Parece ser que percatarse de haber bebido alcohol adulterado es cuestión, la mayoría de las veces, de 30 minutos, suficientes para que la víctima ya haya ingerido una cantidad razonable: “dos onzas pueden ser mortales para un joven o un adulto” advierte Javier Martínez Durán, coordinador de urgencias del Hospital Universitario de Santander, en su página oficial del propio instituto, en el apartado de Consecuencias del Alcohol Adulterado. Ahí mismo, señala también la importancia de que, quienes acompañan al damnificado lleven con el profesional, una muestra del trago que estaba consumiendo y que anoten la hora aproximada en la que lo bebió.Calavera

En entrevista para Reporte 98.5 (emisora en el Distrito Federal) con Martín Espinosa, el diputado federal Agustín Torres, quien se dedicó en 2012 de manera coordinada con la Secretaría de Salud, a lanzar un programa de visitas a establecimientos que se dedican a la venta exclusiva de alcohol para evitar la comercialización de productos adulterados, comentó que el problema de bebidas adulteradas “va creciendo y es un agravante que, pese a ser recurrente, no siempre se refleja en los ingresos a hospitales o clínicas de la SS, por lo que se puede suponer que el conflicto es mayor, pero que efectivamente ahí se presentan los casos más complicados y conocidos”.

En entrevista exclusiva para el diario colombiano El País, Jorge Quiñonez, coordinador de la línea toxicológica de la Secretaría de salud de Cali expone que “ante síntomas de vómito, dolor de cabeza y visión borrosa, es necesario que el afectado acuda de inmediato a un hospital puesto que, entre más rápido sea atendida la persona que ha ingerido licor adulterado las consecuencias van a ser menores”.

Armando arrancó el coche decidido a llevar a su amigo a que lo atendieran en el hospital. Minutos antes ya había hablado con su mamá, quien agobiada, tardó apenas quince minutos en llegar al destino. Ahí, en Urgencias, la enfermera corroboró lo que ya se veía venir: “parece ser que el joven, efectivamente, presenta una intoxicación alcohólica”, indicó sin titubeos. Luego, minutos de espera que parecían horas.

Héctor fue dado de alta a la mañana siguiente: “ese sábado estuve fuera (…) si me preguntas qué pasó, la neta es que no me acuerdo. Tenía un dolor en el pecho como si fuera gastritis, pero más fuerte… y la cabeza, sentía que me explotaba. Pero, ¿cómo pasó todo?, ni idea. Me pusieron suero y también me hicieron un lavado de estómago”, narra el joven a un año de aquella oscura velada.

El toxicólogo Jorge Quiñonez, como medidas de prevención recomienda “comprar el licor en lugares certificados, exigir en bares y clubes nocturnos que la botella se destape en presencia del consumidor, destruir el frasco para evitar que sean reutilizados, revisar bien las botellas, sus etiquetas y tapas, y regresarlas si se ven deterioradas, las mismas etiquetas, al frotarse, no deben soltar tinta, y evitar consumir bebidas alcohólicas a precio demasiado bajo, pues son las que más se falsifican”.

Armando sigue pasando por Héctor para ir de fiesta todos los viernes, casi de chaleco. Algunos sábados, también lo hacen en compañía de otros amigos. “De nuestra bola, al único que le ha pasado algo así, ha sido a él. Pero después de lo que vi con mi amigo, sé que a cualquiera le puede pasar.» finaliza Armando.

Una noche de cubas es el plan ideal para los universitarios. Muchos esperan el fin de semana con sed desesperada. Nunca advierten que, entre cajas y cajas de botellas, una de éstas podrá no ser legal. Nunca suponen que, entre miles de chavos y bares, el local que frecuentan puede ser el malo…y el afectado ¿quién?

Willy Budib

guillermo.budibhe@udlap.mx