Vendedores necios , compadores sordos

Me da gusto estar aquí, de vuelta en La Catarina un semestre más. Como a todos los que estamos empezando el nuevo semestre, lo que más me cuesta trabajo es despertar. Escribir aquí es como abrir los ojos, obligarme a ver verdaderamente nuestro mundo y no dejarlo pasarme de largo sin reflexionar. Después de pasar todo el verano merecidamente desconectados de la realidad, todos necesitamos volver a poner atención, porque el mundo no se detuvo en nuestra ausencia.

Uno de los ruidos que se la arreglaron para irrumpir contra mi calma estos últimos meses fue Donald Trump, como un mosquito a media noche que comienza siendo solo un zumbido molesto y termina convirtiéndose en pesadilla. Cada vez que este hombre habla en público, con barbaries ignorantes y racistas, siento un nudo en el estómago. ¿Qué cosas dirá en privado?

Esta semana, un profesor nos presentaba la idea del Mercado de las Ideas de John Stuart Mill, que entre otras cosas sostiene la afirmación que todo el mundo tiene derecho a expresar sus ideas libremente, y que el público sabrá elegir el “mejor producto”, inclinándose por el más beneficioso para la sociedad.

Yo tengo mis dudas.

A pesar de lo convincente, y algo idílico, de la teoría de Mill, la humanidad ha encontrado una y otra vez situaciones en las que las voces radicales, aquellas que advocan al odio y la injusticia, son coreadas por multitudes mal informadas. Buenos vendedores pueden hacernos comprar su basura como si fuese un tesoro.

Sino, ¿cómo explicar que en México termináramos con un presidente que considera pertinente aclarar un malentendido sobre sus calcetas mientras el país está en crisis? ¿cómo llegaron fascistas y nazis al poder hace poco más de cincuenta años? Si temo, no es por superstición sino porque la historia nos ha enseñado que el discurso del odio y la ignorancia puede ser un arma poderosa y en estos momentos, somos nosotros a quien este hombre odia.

No podemos hacernos ciegos y sordos ante lo que esta sucediendo. Debemos participar activamente en el debate antes de que nuestras voces sean silenciadas. Los invito a despertar este nuevo semestre.

Sofia Marlasca Couoh