Dejando todo en el escenario

Todos nos merecemos una segunda oportunidad, y esta vez La Catarina fue invitada a apreciar los avances en el manejo de la producción de la obra Una vez en esta isla. En la semana de estreno, el musical contó con algunas fallas técnicas que dificultaron la correcta apreciación de la historia. Demostrando el profesionalismo con el que se realiza un musical de esta categoría, Juan Carlos Roiz, director de esta puesta en escena, comentó cuáles fueron algunas de las incidencias que tuvieron que superar para poder llegar al día del estreno.

Gente que se va, gente que se lastima, así fue el inicio de la temporada para Roiz, “ustedes no saben lo que hemos vivido”, afirmó. Para comenzar, nos compartió que en este musical no hay speech spaces. Todo el tiempo hay música, canciones y diálogos y esto ocurre al mismo tiempo, “tuvimos que acostumbrar a los chicos, que tenían que trabajar bajo un ritmo muy delicado”. Todo el elenco forma parte de la comunidad estudiantil, por lo que la obra no es lo único en su agenda. Deben saber administrar su tiempo para cumplir con sus responsabilidades y la obra, ensayando arduamente para mostrar un buen espectáculo al público.

Como si esto fuera poco, tres personas fueron cesadas del musical; un ensamble varón, un actor al que tuvo que sustituir Roiz y la alternante de la protagonista, “desde ahí todo se empezó a tambalear”, explicó. Todas estas di cultades llevaron a los directores a tomar medidas extremas para evitar que se cancelara la obra, “una serie de calamidad ,tras calamidad, tras calamidad, que hizo muy difícil que abriéramos el telón al final. La verdad es que estuvimos una semana antes a punto de cancelarlo”.

A pesar de todas las di cultades vividas, dedicaron el poco espacio de tiempo que tienen para mejorar en todos los sentidos, resolviendo las situaciones que se les presentaron. El auditorio es nuevo, por lo que los aspectos técnicos aún requieren de mucha práctica y entrenamiento y los problemas se van resolviendo a un ritmo acelerado, “fue un in erno en cabina”.

Ni las lesiones, ni las ausencias, ni las di cultades técnicas frenaron a los directores para sacar adelante el musical. “Al final los chicos aprenden, nosotros aprendemos, pero el público es el que está dando la última palabra”. Sin duda, Una vez en esta isla fue un montaje que en sus últimas presentaciones cautivó a los asistentes, con una historia entretenida y una buena ejecución que tuvo un positivo cierre de temporada.

Viola de León C.

viola.deleoncu@udlap.mx

Nelson R Chavez S.

nelson.chavezsz@udlap.mx