Te vas con cuidado
Cuando llegué a Puebla, hace un par de años, gozaba -entre los beneficios de ser foránea- de algo que no me ofrecía del todo mi ciudad: no sentir miedo. Tenía esa ventaja de poder salir por las noches y sentirme segura, abordar un taxi o un vehículo con confianza, incluso caminar por la tarde aunque hubiera poca gente en la calle y sentir calma. Hoy … Seguir leyendo Te vas con cuidado