Supersticiosos..?
Sigo sin caer en la tentación, pero admito que he presenciado varias veces las lecturas de cartas a mis amigos. Sus innovadores cursos de Feng Shui, su euforia al leerse el café y no sé si es debido a que todo lo que me dicen lo creo y realmente esperaría que se cumpliera en tiempo y forma. O si mi escepticismo es tan grande que me parece una estupidez el creer en tal charlatanería a la primera que algo no salga como me dijeron.
Desde mi experiencia, creo que si hubiera sido uno de mis amigos que supuestamente tiene a tres personas muriendo de amor por ellos, o embarazos en menos de un mes o propuestas de matrimonio en aproximadamente quince días y no se me cumplieran, lo menos que haría sería volver a acudir a quien me lo predijo, volver a pagar pos sus “servicios” y ultimadamente gritonearle sus karmas en desventaja a quien me creó esas falsas esperanzas. Si bien siempre creo que el presente se forma con las decisiones de cada individuo, realmente me parece absurdo ir por la vida pagándole el negocio a cinco personas diferentes cada semana para que igualmente cada semana vayan cambiando mi destino según sus ‘dones’.
Palabras o frases como: ‘aquí leo’ o ‘aquí me dice’ y respuestas forzadas del cliente como: ‘ah, seguramente’ o ‘ah, pues sí, ¿verdad?’ me hacen perder todo mi respeto por esas pobres criaturas malgastando su dinero en lugar de comprar un excelente par de Blahniks o Berlutis que me parecen la mejor terapia sin tener que caer en las auras de aquellos timadores.
Pienso: ¿qué tan desesperada debe sentirse una persona para acudir a dichos embaucadores? Desde mi experiencia –y sin disculparme por decirlo— he visto que quienes buscan su futuro o ‘suerte’, incluso en galletas de restaurante, son los que más lejanos se encuentran de lo que desesperadamente buscan: dinero, parejas, trabajos, etc.
Finalmente, veo la economía, la situación familiar, el físico y en sí todo el exterior de sus ‘gurús’ y digo: ¿qué les hace confiar en ellos?
#GREATMONTH!
Allan Daniel
@AllanDanielHF