Violencia en la universidad

GENDERLAND

Hace unas semanas una compañera presentó un plan para su universidad, el cual pretende educar acerca de la violencia de género no sólo a los alumnos sino también al cuerpo académico; el plan surgió de la muerte de una de sus compañeras a manos de su novio. Y es que parece muy simple el mensaje que se encargan de difundir instituciones como el INMujeres “Si eres violentado denuncia”, pero al momento de encontrarse en una situación así pocos saben qué hacer, dónde y con quién acudir.

Gran parte del problema se debe a la vergüenza, la violencia siempre ha sido algo que se tiene que guardar en casa, ya que de lo contrario en lugar de recibir miradas solidarias se reciben críticas, regaños e incluso justificaciones para tal comportamiento. Otra parte del problema es la falta de información que existe al respecto, parece increíble, ya que el número de panfletos e informes de las instituciones parecieran indicar lo contrario; sin embargo, basta con echar un vistazo al tipo de información que presentan este tipo de publicaciones para darse cuenta de que está incompleta. No sólo no hay suficiente información sobre otros tipos de violencia que no sea física, sino que el lenguaje con el que este tipo de publicaciones se acerca a sus lectores deja muchos actos de violencia fuera de su espectro y  esto empuja a los individuos a no poder reconocer cuando están siendo violentados. Si los profesores hubieran sabido reconocer el perfil de una víctima de violencia y si la chica hubiera podido notar todas esas señales de alarma que se dieron antes de su asesinato probablemente la historia hubiera tenido un final diferente. El plan no sólo plantea la difusión de información sino también la formación de un grupo de vigilantes, tanto hombres como mujeres, que se encargarán de dar apoyo a aquellas personas que se encuentren en una situación de este tipo y a poner un alto a actos de violencia que sean visibles en el campus universitario. Yo no sé mucho de mi universidad y si alguna vez escuché algo fueron chismes de pasillo pero ¿ustedes cuántas personas conocen que hayan sido violentadas? ¿Cuántas de ellas son de la UDLAP?

Nury Nada Más

Nuri.rubinmo@udlap.mx