En un México desigual, separado en dos Méxicos -el pobre y el rico-, la propuesta del Jefe de Gobierno del Distrito Federal parece no atacar el problema de raíz. Es casi como tomarse Next cuando tenemos resfriado.
El antigripal, que va de 67.29 pesos a una catafixiosa cifra de 80 pesos, es de esas propuestas que yo catalogo como «hechas en México». Una idea que solo podría ocurrírsele a los ilustres partidos políticos.
Pero óyeme, además, ¿quién te regala casi 17 pesos de más?
¡Exacto! ¡Tin! ¡Tín! ¡Tín!
Si fuiste de los que pensó: «¡Estúpido Willy! ¡No es un regalo! ¡Trabajan para ello!», hasta aquí la columna para ti. Si eres morboso, pos síguele. Por el contrario, si como el voto duro de cualquier partido, no te percataste de la fatídica idea del «regalo monetario» y tu pasividad te hizo fracasar como lector crítico, por favor, más acompañamiento.
De acuerdo con un estudio publicado en las páginas del periódico El Universal el pasado 14 de agosto, cualquier ciudadano que trabaje en el Distrito Federal y que gane el todavía salario mínimo actual de 60 y pico de pesos, está claramente inhabilitado para poder comprar o adquirir la totalidad de los ocho rubros dentro de la canasta básica actual.
En realidad creen que con 80 mugrosos pesos -porque lo son: apestan- ¿un jefe de familia va a poder satisfacer las necesidades básicas de cada día? Ni siquiera con la ayuda de su esposa y un segundo salario mínimo podrían subsistir.
Y así sucede todo en este país, porque vivimos en el país donde nada sucede. Una tibia reforma en telecomunicaciones por parte de quienes formaban esa escoria de «Pacto por México» y por el candidato a quien Televisa hizo ganar las últimas elecciones. Una reforma energética que se vendió bien suponiendo traer consigo una baja en los precios, pero que está ausente de metodología y calendarización, que tampoco aniquila la corrupción del «respetadísimo» sindicato de PEMEX.
En fin. Parches y chicles que, más bien, hacen de aislantes.
La nueva y todavía no presentada modalidad de 80 pesos como nuevo índice de salario mínimo en el Distrito Federal es un atole con el dedo, riquísimo para los que ganaban 67.29 pesos pero indigesto para quienes vemos un país que se desmorona entre una población activa de más de 42 millones de personas, de la que un enormísimo 12 por ciento gana un débil salario mínimo diario.
Y los empresarios salen y rechazan, tajantemente, la propuesta de alza al salario mínimo… ¡Qué descaro!
WILLY BUDIB
guillermo.budibhe@udlap.mx