LUCHA vs. DOPAJE

Igual que en las drogas «comunes», quienes consumen anabólicos o demás sustancias que mejoran el rendimiento deportivo o la imagen personal son individuos que no están conformes con su apariencia. La arrogancia y la inmadurez hacen que sigan el mantra de «A mi no me va a pasar».
Pero, ¿existe realmente esta enfermedad en la Universidad? «Muy posiblemente si”, comenta Cynthia Berra Corona, de la Coordinación de Promoción de la Salud. «AI igual que cualquier enfermedad, se da en etapas, y es hasta que el adicto toca fondo que decide buscar ayuda».
Aun así, la Universidad toma sus medidas. De acuerdo con la Política «Universidad Libre de Drogas»: «Las pruebas de detección de sustancias ’psicotrópicas’ se realizarán sin previo aviso de forma aleatoria a estudiantes y empleados».
Es sabido, por ejemplo, el caso de estudiantes que habitan en los colegios residenciales y son despertados a las siete de la mañana para poderles realizar las pruebas correspondientes.
¿Cuáles son las consecuencias de esto? Quienes den positivo en dichas pruebas deberán acudir a centros de apoyo autorizados por la misma Universidad. Tiempo después se les realizará otra prueba, y en caso de no observarse una baja en el patrón de consumo, éste podrá ser sancionado. Además, los miembros de equipos representativos pueden perder su
lugar en el mismo, e incluso su beca si hay un tercer positivo. Mientras que a los residentes de colegios residenciales se les dará de baja en el mismo, en caso del segundo positivo.
Al cierre de esta edición no se pudo contactar al área de Servicios Médicos para saber con qué frecuencia se realizan estas pruebas en equipos representativos. Entre los estudiantes, atletas las respuestas variaron: “en tres años y medio de elegibilidad me ha tocado una sola vez». «Hay compañeros que les toca casi cada semestre». Con respuestas tan variables, no se puede concluir qué tan frecuente se hacen estas pruebas, y más importante, qué tantos estudiantes han caído en el problema.
ARTURO MORALES
roberto.moralescz®udlap.mx