¿Vergüenza o seguridad?

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Durante las vacaciones de verano tuve un accidente de bicicleta, por suerte no me pasó nada grave, pero terminé llena de moretones y raspones: obviamente no llevaba casco. No es que no tenga ni que nunca lo use, solo que no me gusta usarlo: me avergüenza. Vale más mi salud física que pasar vergüenzas?

Antes que nada el usar casco no debería ser un motivo de vergüenza, debería ser un requisito obligatorio. No estamos hablando de un gran esfuerzo pero si un detalle que nos podría salvarla vida. Actualmente tengo que pedalear aproximadamente cuatro kilómetros por calles mucho más concurridas cada vez que voy a la universidad. Sé que si en algún punto me estrello contra un auto llevo las de perder, también sé por experiencias anteriores que la mayoría de los automovilistas no tendrán la menor consideración por los ciclistas. Según la base de defunciones de 2012 de la INEGI en ese año aumentaron los decesos en ciclistas un 110 por ciento y durante todo el año hubo 217 accidentes ciclistas sólo en el estado de Puebla. Si en estos 217 accidentes se hubiera utilizado el mínimo accesorio de protección, que es el casco, es probable que el porcentaje de defunciones hubiera sido mucho menor.

Si ya sabemos que de por si en México no se respetan o, incluso, se ignoran las reglas de tránsito ¿por qué no hacernos lo minimo por cuidarnos? ¿Por qué parece que el mexicano prefiere vivir en peligro que en el ridículo? Es más, ¿por qué tiene que ser la seguridad una causa de burla? Cuando estuve en Alemania haciendo un intercambio, todos, sin excepción, usaban casco. Y eso que allá se conocen las reglas de tránsito y son rigurosamente respetadas. Debido a esto nunca me sentí en una situación donde realmente peligrara mi vida a causa de imprudencias de automovilistas y si hubiera pasado mi cerebro hubiera estado más protegido que aquí. Aquí me he sentido en peligro y en clara desventaja. ¿Por qué?

 

Rebeca Mora Celis

Rebeca.moracs@udlap.mx