Le prestamos a la Muerte una pluma, para que nos llene de cenizas nuestras urnas. Mandamos a varios personajes a las tumbas, pero desde ahí bailarán con rumba. La muerte no es sólo pa’ llorar, sino pa’ celebrar. ¿No tiene hojaldritas por a’i?
A La Catarina
A La Catarina le había llegado la hora, a la pobre le iban a dejar de publicar. La Universidad la creía malhechora, por lo que a la Parca iban a contratar.
La Catrina se encontró con la botarga le dio la sentencia en la playita, justo a esa hora final que aletarga
le entregó cicuta en una ollita
Pero la Muerte no estaba preparada para lo que La Catarina planeaba. Sabiéndose renovada declarada
le entregó una plana rediseñada
Una bici en la contra la convenció,
y es que había quedado bien chula. La Parca a La Catarina perdonó
por ser el mejor periódico de Cholula.
A los equipos representativos
Era un buen día en la Universidad
hasta que los equipos empezaron a pelear:
Deportes contra cultura. Qué calamidad.
Así que a la Parca mandaron a llamar.
Los artistas dijeron que deportes tiene más dinero
y ellos reclamaron que el Ágora es un cochinero.
La Catrina aburrida uno a uno los juzgó
Y al final tomó una decisión:
Como de veras todos somos Aztecas
a deportes los encerró en la biblioteca
y a cultura en el gran templo del dolor,
A ver si así hacían un performance multicolor.
Al Rector
La Catrina ya lo había decidido.
Cuando el Rector se había ido
de puntillas a la Hacienda entró y la llave maestra se robó
Abrió todos los cajones del Rector
y encontró con qué amenazarlo:
Esto le interesaría a cualquier lector
documentos con qué encantarlo.
Los planes del 75 aniversario
¿Era un gasto necesario?
El proyecto a la Parca no le gustó
y enojada de la Hacienda salió
Al día siguiente Catrina regresó
le dijo al Rector: ¡la renuncia o la muerte!
Con una mueca él aceptó su suerte Y la Parca al ataúd lo mandó.
A la Universidad
La Muerte es envidiosa
y como se cree diosa
dice que no necesita estudiar.
Por eso a la UDLAP se quiere llevar.
Todo odia la Catrina:
los premios, el campus, y La Catarina.
Por ser chingones nos quiere enterrar,
y seguramente la Parca no va a errar.
Ella dice que nada merecemos
y que mejor en el laguito nos ahoguemos.
Lo que no entiende es que cada día somos mejores,
aunque ella no lo crea, somos unos amores.
Sí, de vez en cuando la catorce nos atrapa
¡pero qué lindas son sus trampas!
¡Vamos a apostar contra la Calaca!
Que nos lleve con alharaca
sólo si bajamos la calidad
porque la verdad, somos la mejor Universidad.
A los United
En la tierra de las barras y las estrellas,
la huesuda entra como solo ella.
Porque acá, rodeado de tanto memorial
la muerte es un tema muy normal.
Éste murió en Vietnam,
aquél otro en Korea.
Pero todos siempre en la guerra
en nombre de la justicia y la libertad
(o eso jura el tío Sam).
Pero la muerte no se queda a la espera,
la sigue el FBI a la frontera,
en Medio Oriente y Canadá.
Porque aquí las balas van a la escuela
duermen en casa y se mueven underground.
¿Qué más podría pedir la Calaca?
Las cosas van a todo dar.
Aquí algunos hasta le abren la puerta:
Aplauden, gritan y vitorean
para que vaya con todos los que profesen el islam
En Estados Unidos la Parca festeja.
Muerta, viva el sueño americano
porque siempre está de fiesta
¿Y como no va estar?
Cuando la juventud inconsciente la tienda
Y escribe y festeja «You Only Live Once».
CORTESÍA DEL PATIBULO ESTADOUNIDENSE