La tradicional posada UDLAP, se salió del control de los alumnos, lo cual desencadenó una serie de desafortunados eventos que ocasionaron que la fiesta terminara dos horas antes de lo anticipado.
A pesar de que la celebración estaba planeada para comenzar a las 19:00, la mayoría de los alumnos no pudo llegar sino hasta dos horas más tarde, debido a una manifestación en el Periférico.
Posteriormente, durante una de las primeras actividades planeadas, “partir las piñatas”, tres personas resultaron heridas. En todos los casos, los organizadores declararon que la razón de los accidentes fue que “se acercaron demasiado para agarrar los dulces antes que nadie,” lo cual ocasionó que fuesen golpeados en la cabeza.
Servicios Médicos atendió a los lesionados de manera inmediata y afirmaron que los alumnos se encuentran bien, aunque dos de ellos sufrieron una leve contusión que les impidió seguir con la celebración.
Más tarde, se invitó al Rector Luis Ernesto Derbez Bautista a que partiera el pastel conmemorativo. No obstante, la multitud que se apretaba alrededor de la mesa para inmortalizar la fotografía del suceso, recargó demasiado peso y ocasionaron que la mesa colapsara y el pastel saliese despedido, aterrizando sobre el Rector de la Universidad, el cual no quiso emitir comentarios al respecto.
Después de que los organizadores —quienes pidieron permanecer en anonimato— arreglaron el desastre, se llevó a cabo la tradicional “Pedida de Posada”.
Sin embargo, minutos después de haber iniciado la actividad, se fue la luz en todo el campus, debido a una falla eléctrica. Finalmente, ante gritos, abucheos y empujones, se dio por terminada la posada.
SOFIA MARLASCA C.