El terror de un futuro incierto

oidosSordos

Durante la última semana, dos noticias sacudieron a la comunidad estudiantil de Puebla. La primera, el secuestro y asesinato del alumno de la preparatoria del Instituto Tecnológico de Monterrey (itesm); la segunda, el presunto "levantamiento" de una estudiante de Derecho en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (buap). Ésta es nuestra realidad y éste es el México que heredaremos.

El estudiante del itesm Antonio Sebastián Préstamo Rivera, de 18 años de edad, fue secuestrado el viernes 6 de Febrero, cuando varios sujetos interceptaron su automóvil. Se desconocen por completo los detalles del suceso pero se alega que los padres del estudiante pagaron a los secuestradores una fuerte suma de dinero. A pesar de ello, el cuerpo sin vida del joven fue encontrado el miércoles siguiente en Xalapa, Veracruz.

Apenas tres días después, el viernes 13 por la mañana, se reportó que Gloria Matamoros García, estudiante de Derecho de la buap había sido "levantada" por sujetos desconocidos camino a la universidad, quienes la golpearon y abandonaron en Cuautla, Morelos, sin pertenencias o dinero. La joven pudo finalmente comunicarse con sus compañeros para pedir auxilio y ser traída de vuelta a Puebla, donde presentó cargos.

Matamoros García participaba en las elecciones del Consejo Universitario de Derecho, que se llevaron a cabo la misma tarde del viernes en el que se suscitaron los hechos. Fuentes cercanas a ella aseguran que su planilla ejercía como oposición a los contendientes apoyados por la Dirección del Departamento de Ciencias Sociales.

Fernanda López, compañera de Gloria Matamoros en la planilla opositora, aseguró que todos los candidatos, incluido ella, recibieron amenazas y que es una práctica que, "se ha llevado a cabo desde que existe la buap."

Ambas historias son terribles, pero más lo es el futuro de un país cuyos estudiantes han sido expuestos a tales niveles de violencia y corrupción. Incluso en el caso de la buap, donde afortunadamente se encontró con vida a la alumna desaparecida, resulta escalofriante que estas sean las experiencias de los futuros abogados, jueces y políticos de nuestro país. ¿Qué nos espera, cuando los jóvenes estamos ya afectados por estos crímenes, antes incluso de tener una oportunidad de arreglarlos?

SOFÍA MARLASCA COUOH
sofia.marlascach@udlap.mx