Las biopics parecen estar de moda en Hollywood y otra de sus candidatas al Oscar forma parte de la ascendente lista en su aparente crisis de creatividad. The Imitation Game saca del anonimato a Alan Turing, mismo al que el filme se encarga de mitificar como "el creador de la computadora".
Las complejidades que parecen ser advertidas al inicio de la película nunca aparecen realmente dentro de su sencilla, pero bien armada trama acerca de un grupo de criptógrafos liderados por Turing con un objetivo específico: descifrar la estrategia Nazi. Aunque esto último queda en segundo plano, los sentimientos del desconocido matemático son los que guían a sus motivaciones y de la película.
Los personajes manejan una gran empatía con el público y muestran un lado humano que los terminará conmoviendo. The Imitation Game promete no ser una bomba más de propaganda bélica ni de discursos políticos.
Se pueden perdonar todas las biopics que vengan en adelante siempre y cuando desempolven a todo aquel personaje que merezca el reconocimiento mundial.
DAVID TRUJILLO
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