Poesía, novela y periodismo: desde Sor Juana hasta Poniatowska
“Hasta el siglo XX las mujeres empezaron a presentarse como escritoras que tenían esa profesión”, comenta Jesús Villegas Guzmán, profesor de tiempo completo del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte UDLAP, quien explica la importancia que han tenido las mujeres en el ámbito de la literatura a lo largo de la historia. Retomando a personajes representativos, realizamos un rápido viaje siglos atrás, recordando el camino que las mujeres han recorrido para que hoy por hoy, las mujeres disfruten de las libertades que hoy pueden tener.
Gracias a Sor Juana Inés de la Cruz, en el siglo XVII, las mujeres comenzaron a ser más visibles en el ámbito académico y literario, desafiando el rol de estar limitadas en el entorno familiar, sin salir de su casa y sin poder aparecer en público.
A partir del siglo XIX, las mujeres comenzaron a colaborar en periódicos; un ejemplo es Nellie Campobello, quien se convirtió en narradora de la Revolución Mexicana, empapando sus cuentos con una visión única y muy particular sobre la violencia en esta época.
Fue hasta el siglo XX que se empezaron a considerar como escritoras, ya que las mujeres estaban escondidas bajo la sombra de los escritores o intelectuales. Algunas, como Elena Garro, vivían eclipsadas por sus esposos. Aunque Garro, esposa de Octavio Paz, luchó por los derechos de la mujer y era muy independiente y libre, jamás tuvo el mismo éxito que Paz.
Otra figura muy importante es Elena Poniatowska, quien ha recibido todos los homenajes y premios habidos y por haber, dejando el nombre de la mujer muy en alto. Rosario Castellanos también es una mujer digna de resaltar: una incansable luchadora chiapaneca, que a pesar de su posición económica, optó por seguir una vida académica e intelectual, para convertirse en embajadora de México en el extranjero. Por cierto tiempo, se creía que los mejores escritores y académicos eran los diplomáticos, por lo que les daba mucho crédito a sus trabajos y escritos.
Con todo esto, queda claro que a pesar de las adversidades y de la cultura discriminatoria, que no le brinda todo el apoyo necesario a la mujer, ha podido salir adelante y destacarse en los distintos ámbitos del arte y la literatura. Las mujeres son seres tenaces, y si echamos una vista atrás, nuestras antepasadas nos inspiran a seguir luchando por alcanzar un mundo más equitativo en todos los ámbitos. Prueba de esto son los ejemplos mencionados por el académico.
Viola De León C.
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Efraín Cisneros O.
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