Sincretismo arquitectónico de cosmovisiones

Con la llegada de los españoles al actual territorio mexicano, la cultura y el mundo indígena vivieron fuertes y bruscas transformaciones a lo largo de un periodo de tres siglos. Se impusieron nuevas concepciones, costumbres y creencias religiosas con el objetivo de convertir a la comunidad indígena al cristianismo. Entre la gama de innovaciones y cambios que se deslizaron por el nuevo territorio conquistado se encuentra la fundación de ciudades. Ésta provocó un cambio drástico en el paisaje rural, sus consecuencias las experimentamos todavía en las ciudades actuales. Este proyecto de urbanización trajo consigo una ola de arquitectura europea. Los indígenas intervinieron en las construcciones como albañiles y carpinteros, y también se encargaron de conseguir los materiales para la construcción de las casas, edificios, iglesias y monasterios europeos.

El barroco surge en el siglo XVII en Italia, se explaya en su esplendor por Europa y viaja hasta América quedando grabado en el tiempo sobre la arquitectura. La mezcla de simbolismos de ambas culturas crea lo que hoy conocemos como arquitectura mexicana. Un buen ejemplo de este sincretismo cultural es la iglesia de Santa María Tonantzintla, que se encuentra en el municipio de San Andrés Cholula. Esta iglesia muestra la necesidad de los indígenas por mantener vivas sus creencias en un entrelazar de ideologías divinas.

El nombre Tonantzintla tiene origen en el idioma náhuatl que significa “lugar de nuestra madrecita”, quien era considerada la diosa del maíz, la feminidad y la protectora de los humanos. La iglesia es una joya del barroco mexicano, ya que los indígenas –quienes modelaron las yacerías–, dejaron grabado en ella su propio universo interno. Crearon una iconografía genuina formada por ángeles morenos y frutas tropicales como mango, coco, plátano, chile, y mazorcas de maíz para relatar los episodios cristianos de la Anunciación, la Concepción, la Asunción, y la Coronación de la Virgen. Dentro de esta misma ornamentación y colorido, se le da vida a los dioses indígenas.

La arquitectura barroca dio lugar para que cohabitaran dos creencias religiosas diferentes bajo una misma estética en la colonización. Tres siglos después, la arquitectura contemporánea ha logrado percibir y recrear espacios religiosos en los que hay lugar para todas las creencias. Un ejemplo es la Capilla Rothko en Houston, Texas, llamada así porque su fuente de inspiración es el arte de Mark Rothko. La capilla, ambientada con pinturas del artista, funciona como santuario, museo y foro en el que se llevan a cabo ceremonias de todos los credos, buscando la experiencia y conocimiento de las diferentes tradiciones espirituales.

PALOMA ROCHA G.

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