El tijuanense Gabriel Vázquez Mejía, delantero del equipo de básquetbol de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), comparte su experiencia acerca de su participación en la Selección Universitaria Nacional de la especialidad la cual, participó en la Universiada Mundial de Verano 2015 que se realizó en Gwanju, Corea del Sur.
“Desde chiquito fue un sueño representar a mi país” comenta. Vázquez menciona haber tenido experiencias intérnacionales previas a esta justa deportiva, “sin duda esta ha sido una por las que más me he sentido emocionado y más me ha puesto feliz”, declaró el jugador.
El Azteca relató que fue en diciembre del 2014 cuando se realizó la primera preselección de la Selección Mexicana y no había sido elegido aún, “yo me pregunté por qué si todos los años me habían invitado esta vez no fue así, pero resultó que el entrenador que pusieron a cargo de la selección (Ángel Ortíz, Universidad Autónoma de Chihuaha) no me conocía, poco después, los demás coaches le informaron de mí y le pareció la idea de convocarme a los entrenamientos”. Finalmente, lo seleccionaron y perteneció a los 12 jugadores que representaron al país en la justa internacional.
“Me sentí inseguro en un principio, puesto que como equi- po, no nos podíamos adaptar a lo que el coach pedía, sus ideas pertenecían al básquetbol clásico, de hace 50 años, todos los equipos tienen estilos muy diferentes”, declara. El novato del año de la Liga Asociación de Basquetbol Estudiantil (ABE) men- cionó que además de esa adversidad, no hubo compañerismo, al contrario, indicó que se hizo presente la envidia entre jugadores, choques y problemas entre ellos mismos. “Hubo muchas diferencias y de una u otra manera se reflejaron en la cancha, pero a final de cuentas todos estábamos ahí por un mismo objetivo”, sentenció.
Gabriel narra que en definitiva el compa- ñerismo es un factor importante. En esta ocasión, la auscencia del mismo, les afectó negativamente a la hora de jugar, además que influyeron mucho los problemas internos de equipo en los resultados finales. “Todos éramos muy buenos jugadores, sin embargo, no supimos trabajar en conjunto”.
Los resultados en Gwanju no fue- ron lo que el jugador precisamente esperaba, dos victorias por cinco derrotas y el lugar 19 de 23. “Me llevo la experiencia y el aprendizaje de representar a mi país en
otro continente y las ganas de seguir trabajando con los Aztecas para conseguir de nuevo la victoria este año”, finalizó.