Explosión artística mexicana

“La segunda mitad del siglo XX en México fue ex- traordinariamente intensa y digamos que hasta explosiva en acontecimientos y procesos artísticos, sobre todo por la rebeldía de los jóvenes artistas de los sesentas”, afirmó en entrevista la maestra Guadalupe Ordaz Caballero, profesora de Historia del Arte.

Para Ordaz, este boom comenzó desde que los jóvenes artistas de mediados de 1950 se enfrentaron a la estética de la Escuela Mexicana de Pintura y exploraron nuevos caminos en la abstracción y la neofiguración expresionista: artistas como José Luis Cuevas (exalumno del Mexico City College), Manuel Felguérez o Lilia Carrillo, poste- riormente conocidos como la Ruptura.

Destacó que durante esta época cambió la forma de ver y pensar el arte: “(el arte) se convirtió en un arma de crítica y acción. El artista tomó conciencia de su papel de crítico y motivador de la sociedad, no se encierra en su torre de marfil”.

Explicó que a partir de los sesenta, los jóvenes pintores y escultores aprovecharon sus creaciones plásticas para desarrollar activismo y crítica social, llamando la atención de la prensa y logrando que las galerías estuvieran prestas a acoger su obra. “El aumento de la actividad ex- positiva, los salones independientes, las galerías emergentes, los premios, becas, etcétera, mostraron en el devenir de esos 50 años la vitalidad y variedad de lenguajes, intereses y posiciones críticas de los artistas de ese momento”.

Pero también se ha exponenciado la cotización del arte mexicano en el Mercado del Arte.

Hoy por hoy, son muchos los artistas plásticos mexicanos altamente cotizados como Gabriel Orozco, Germán Venegas, Nahum Zenil, Rocío Caballero, Helen Escobedo, Javier y Jorge Marín, los hermanos Castro Leñero, Paloma Torres, Joaquín Conde, Betsabeé Romero, entre muchos otros.

“Hay muchos y muy buenos escultores y ar- tistas en general en México. Unos son mexicanos por nacimiento, otros por naturalización, algunos ni una cosa ni la otra, simplemente aman a México, un país que los acoge como hijos propios y ellos deciden, con todo amor, dejarle su obra y desarrollar dentro de él lo mejor de sí”.

Alejandro Reyes

jose.reyesmo@udlap.mx