¿Por qué carajo?

“El hombre vive alineado, pero antes de alinearse, fue libre” J.P. Sartre

¿Por qué hacemos las cosas? ¿Por qué le damos un sí tan ciego a todo lo que una ideología nos presenta? Mi última clase de Introducción a la Comunicación, una charla con la única persona que me ha convencido de ir a tomar -vino diluido-, y una larga sesión de bipolar filantropía/misantropía dentro de mi cabeza, me han llevado a preguntarme estas cosas que hace un buen rato -desde que tengo novia para alegrarme la vida-, no me preguntaba.

¿Por qué le damos el «sí» tan ciegamente a los fenómenos de nuestra cotidianeidad? Digo, está cool tener una opinión y decir sí y no a las cosas, pero no basados en “porque así son las cosas”. En eso no hay apertura al cambio en ningún solo momento. ¿Cómo es que aceptamos el robo, la ofensa, el salir a medio morir de un bar y sobrevivir y ser llamado “héroe” por ello, como algo bueno?, ¿cómo le dimos el «sí» a la indecente propuesta de matrimonio de la mierda?.

¿Por qué estamos tan casados con conceptos como el matrimonio? Al final de cuentas, es firmar un papel que diga que amas a alguien, es un contrato para dar seguridad financiera, y junto con el noviazgo, son conceptos que sirven para mantener la monogamia. Pero ¿por qué nos casamos con la monogamia? Teorías, antecedentes religiosos y dopamina.

¿Por qué nos entregamos ciegamente a una religión o a un sistema educativo que nos enseña cosas que podríamos aprender en internet, y que además, no calificará ese conocimiento, sino nuestro desempeño dentro de un sistema establecido?, ¿nos dará un diez en achichinclés?.

Dar por sentada una cotidianidad, sobre todo en el mundo occidental, implica tachar de antemano, la cotidianidad diferente como mala. Preguntarnos las cosas que ya damos por sentadas -sobre todo esas- nos lleva a poder decir: “mi***a, estoy mal” o a seguir pensado igual, pero ahora por nosotros mismos (No del todo, pero un poquito. Algún día escribiré el porqué de ello). Abrirnos al diálogo, a preguntarnos las cosas más simples, a cuestionarnos lo que nos dé miedo cuestionarnos; hay que recuperar el amor socrático por los porqués, pues estos nos dan las respuestas que nos llevan al progreso.

Eric H. Cetina Karsten

eric.cetinakn@udlap.mx 

@ecetina1