Es tan normal escuchar la frase: “la voy a poner peda.” En verdad, es típica; tanto, que no vemos lo mal que está. ¿Emborrachar a alguien para que sea fácil aprovecharse de ella? ¿En serio nadie más ve lo enfermo que es eso?
Como es posible que vivamos en una sociedad de jóvenes “educados” y que todos los viernes escuche esas palabras. La peor parte, tal vez no sean los chavos que la dicen tan a la ligera, sino cuando las niñas lo aceptan, “¡Genial… alcohol gratis!” Pero después: “fue su culpa por borracha, por no cuidarse. ¿Qué esperaba que fuera a pasar?”
¡No!
Claro que no es su culpa. Lo que nos falta como sociedad es entender que NO significa NO. No importa si la chava está tan borracha que no puede ni caminar, no importa cómo está vestida, no importa si él le invito la cena o el alcohol, no importa si ya está en la cama con él y al final decide que no. NO es NO y si no lo respetan, es violación.
Pero quiero aclarar, que tampoco digo que se expongan; lamentablemente vivimos en una sociedad en la cual, a pesar de que está mal decir estas cosas y actuar de esta manera, la gran mayoría lo hace.
Si saben que es una calle peligrosa, no se regresen solas de noche. Si no conocen al chavo, no le acepten bebidas. Si las personas con las que salen no son muy de confianza, procuren no ponerse hasta las chanclas. Tristemente tenemos que estar a la defensiva. No digo que no salgan, pero sí les aconsejo que al salir se cuiden, en especial, por cómo están las cosas hoy en día.
A mí me lo han hecho, yo confié en un chavo y me salió el tiro por la culata. Su «la voy a poner peda» fue refiriéndose a mí. Afortunadamente tengo amigos excelentes que me cuidaron pero tantas cosas pudieron haber salido mal. Me expuse de la manera más estúpida posible y hay muchas que pueden no correr con mi suerte. Existen miles de chavas de las cuales se aprovechan y al final les echan la culpa por «borrachas».
Por: Mariana Ramírez López
mariana.ramirezlz@udlap.mx
