Inauguración de Cameralia se queda corta

Son las 19:00 horas en punto. La gente comienza a reunirse a las afueras de Capilla del Arte. Es una noche apacible para degustar de un concierto sinfónico. Se puede observar una pequeña fila de personas al pie de la entrada, quince minutos después, las puertas del recinto se abren y la gente comienza a entrar y a ocupar sus lugares.

Con diez minutos de retraso, a las 19:40 horas, y con un discurso de bienvenida, da comienzo la inauguración del 13° Festival de Música de Cámara en la Capilla del Arte UDLAP a cargo de alumnos de la Universidad. El lugar, a pesar de ser pequeño, no logra un lleno completo.

Los músicos entran en escena de improviso y comienzan a afinar sus instrumentos. Mientras tanto, Sergio Castro Medina, director de la orquesta Symphonia, anuncia que el Director de la Orquesta, Rey Alejandro Conde, no podrá acompañarlos durante el evento debido a problemas de salud. El ambiente se vuelve tenso.

El arranque es lento. Se puede percibir el nerviosismo de los estudiantes sobre el escenario. Uno trata de concentrarse en el armonioso tocar de los violines y en el chirriante resonar de los contrabajos; sin embargo, resulta imposible. El sonido estridente de sirenas y el alarido de la gente en las calles logran introducirse al interior del recinto. Uno se resigna y trata de disfrutar el resto de las interpretaciones musicales.

Aparece el piano y el violonchelo, sin duda lo mejor de la noche, ambos instrumentos son manejados con una maestría singular. La audiencia permanece atenta y parece por fin complacida. Sin embargo, el gusto dura muy poco. A las 20:25 horas, Castro Medina se levanta, se despide agradeciendo al público y lanza una invitación para el concierto del día siguiente. Sin darse uno cuenta, el evento ha llegado a su fin.

Alan Milla

alan.millarl@udlap.mx