Don Goyo despertó

Al despertar, la población del estado de Puebla en la mañana del 18 de abril, se encontró con las calles, coches y pisos completamente blancos. Esto debido a que, en la madrugada del mismo día, el volcán Popocatépetl desencadenó una lluvia de cenizas que abarcó el territorio cercano a él, entre ellos la zona de Cholula.

La Dirección General de Administración del Campus de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) emitió un comunicado a las 8:29 h, en el cuál exponía que el nivel de alerta volcánica era color amarillo fase 2, y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) recomendaba a las personas evitar las actividades al aire libre y tomar sus precauciones.

Durante el transcurso del día, personal de salud y seguridad brindaron a los integrantes de la comunidad universitaria cubrebocas para la protección de las vías respiratorias. Igualmente, a través de las redes sociales se compartió información proveniente de Protección Civil del Estado, en la cuál se exponen las medidas a tomar en caso de que la situación se torne de riesgo.

De acuerdo a Protección Civil, Cholula se encuentra en el área 2 de dispersión de ceniza, arena y pómez. Esto significa que la caída de tales elementos es moderada, y puede formar una capa de polvo con espesor de hasta 1 mm en erupciones pequeñas y hasta de 1 m, en erupciones grandes.

La fase 2, en la cuál se comunicó que se encontraba el Popocatépelt, se define como la fase en la cuál el volcán presenta incremento en su actividad con: explosiones esporádicas, caída de ceniza leve a moderada en poblaciones cercanas, lanzamientos de fragmentos incandescentes y la posibilidad de flujos piroclásticos de corto alcance, asociado a las explosiones.

Las cenizas volcánicas arrojadas por el volcán afectan al ser humano en sus vías respiratorias, ya que pueden causar faringitis, laringitis, etc. Igualmente, provocan la irritación de los ojos y posible conjuntivitis.

Se recomienda tapar contenedores de agua potable, aparatos y automóviles, evitar salir a espacios exteriores y cerrar puertas y ventanas. Posteriormente a la caída de ceniza, esta se debe barrer y depositar en bolsas de basura.

La Universidad comunicó a través de sus redes sociales que en dado caso que la situación se agrave, se considerará la suspensión de clases. Sin embargo, si continua en fase 2, no se interferirá en la jornada escolar.

Se recomienda estar informado de la situación constantemente y seguir las indicaciones proclamadas por Protección Civil. La ceniza puede provocar enfermedades respiratorias y accidentes en las carreteras, por lo cuál no se deben pasar por algo las recomendaciones y comunicados de la Universidad y las organizaciones dedicadas a la protección ciudadana.

Jennifer Cruz B
jennifer.cruzba@udlap.mx