¿En qué semestre vas?

liliana

“¿En qué semestre vas?” Una pregunta tan comúnmente seguida de “¿en qué carrera estás?” o “¿de dónde eres?” Una pregunta como cualquiera, que no había tenido ninguna dificultad para responder, hasta este semestre.

Cambiarse de carrera puede ser un proceso difícil, al menos para quienes lo han experimentado a sabiendas de que no es una decisión que sus padres aplaudirían precisamente. Algunas personas entraron a la carrera sabiendo que ni siquiera les gustaba, pero con la esperanza de que, con el tiempo, le agarrarían el gusto. Esto no pasa en la mayoría de los casos.

Porque a los 17 o 18 ya tienes que elegir qué vas a estudiar. Lo que definirá, si bien no toda tu vida, casi toda. La eterna presión de ir a la universidad y escoger una carrera en su mayoría, “estable”, “que te deje dinero”, “donde no te mueras de hambre”. Todo ello, generalizaciones que pasan por sabios consejos de aquellos que se preocupan por ti. A veces, incluso el proceso de escoger no te incluye a ti. Incluye la certeza de seguir la tradición familiar o estudiar algo porque tu papá/mamá/primo/abuelo/(inserte cualquier familiar o amigo) te colocará en la empresa, negocio y/o institución.

El semestre pasado, me cambié de carrera. Ahora, este semestre, estoy en otra que incluye un revoltijo de materias, comentarios o miradas de enhorabuena o reprobatorios; o algunos como “te cambiaste porque no pudiste con la otra carrera, ¿verdad?” ¿Por qué tengo que haber reprobado, dado de baja, etcétera, para cambiarme?

Sí, estudio Comunicación. No, no soy malísima en matemáticas. No, no quiero salir en la tele dando el clima. Sí, sí es una carrera con sus dificultades; pero bueno, hablar del estigma de esta licenciatura ya será tema de otro día.

Por ahora, tomo materias de primero, segundo y una de tercer semestre, lo que conlleva la inevitable conversación del cambio de carrera. Se puede ver como un acto increíblemente valiente o incomprensiblemente estúpido. Puede ser algo pasajero o no.

Sin embargo, es importante saber que cambiarse de carrera no es el fin del mundo. Esto ya lo había comentado en otra columna, pero me sigue pareciendo importante. Sean cual sean tus razones, se respetan, y si, insatisfecho, te has decidido a cambiar de carrera, aunque “¿en qué semestre vas?” te resulté una pregunta complicada de responder, será mucho menos complicado que intentarte convencer en unos años a ti mismo, que no es tan malo el haberte quedado donde estabas.

Liliana Sánchez Villanueva
liliana.sanchezva@udlap.mx