Después de 4 juegos consecutivos en el Templo del Dolor en donde lograron mantenerse invictos, era momento de que los Aztecas pagaran la visita y viajaran a la Sultana del Norte para enfrentar a sus acérrimos rivales, los Borregos Salvajes del ITESM Campus Monterrey, quienes se jugaban parte importante del resto de su temporada.
Contrario a la logística de las visitas anteriores, -en donde se volaba en vuelo chárter el día del partido por la mañana- en esta ocasión se optó por viajar en vuelo comercial el jueves por la noche, partiendo del Aeropuerto Internacional de Puebla, ubicado en Huejotzingo. Al llegar al aeropuerto para documentar, la aerolínea informó que el vuelo saldría después de la media noche, ya que el avión venía retrasado alrededor de 3 horas. Hubo poco que hacer, sin embargo, la molestia se hizo presente entre los pasajeros, jugadores y staff de coacheo; al final, se optó por quedarse en el aeropuerto esperando hasta poder abordar y viajar a Monterrey.
El vuelo salió alrededor de la 1 de la mañana, durante el trayecto, los jugadores intentaron conciliar el sueño y poder descansar; después de una hora de haber salido de Huejotzingo el avión aterrizaba en la ciudad de Monterrey. Una vez que se recogió el equipaje, el equipo abordó los autobuses rumbo al hotel, donde finalmente se llegó poco después de las 3 y media de la mañana. En seguida todos se fueron a dormir intentando recuperar las horas de sueño perdidas.
Amaneció, y desde el desayuno se pudo observar el buen ánimo del equipo, que estaba esperando ya con ansias el juego. La confianza de obtener el triunfo existía, pero estaban conscientes de que no podían excederse. Después de la comida, el equipo abordó sus autobuses y se transportó hacia el Estadio Tecnológico, en donde aprovechó para reconocer el terreno de juego, cambiarse y poder iniciar sus calentamientos a tiempo.
El estadio se abrió dos horas antes del juego, los primeros en llegar fueron algunos familiares de los jugadores del equipo local; sin embargo, en las afueras del estadio se podían apreciar a algunas personas con sus playeras verdes y naranjas que fueron a apoyar a los Aztecas, muchos de ellos familiares y amigos de los jugadores. Finalmente, fue en la última media hora cuando realmente comenzó a ingresar la afición de ambos equipos, un total de entre 1500 y 2000 personas que asistieron al juego. Por parte de los Aztecas, se podía apreciar un pequeño grupo de alrededor de 150 personas atrás de la banca de la Tribu Verde.
Faltaban diez minutos para iniciar el partido, los Aztecas ya habían calentado, como lo hacían habitualmente y se habían marchado para tener una última charla con el Coach Eric Fisher, mientras los jugadores de Monterrey aparecían por primera vez en fila y tomados de la mano, pasando en la grada principal entre sus familiares, posteriormente bajaron de la tribuna hacia al césped del Tecnológico. En ese momento la grada local estallaba de júbilo, ruidos con tambores, gritos y matracas retumbaban en su grada. El ánimo, motivación y la confianza de poder derrotar a los invictos visitantes se notaba totalmente. Posteriormente ingresaron los Aztecas al campo nuevamente, con sus banderas y apoyados por el tomahawk de sus aficionados, con el mismo ánimo y concentración que se les notó desde el inicio del viaje.
El clima era perfecto para jugar, el calor era mínimo, con una ligera humedad y con rachas de viento que refrescaban el ambiente. Previo al inicio se realizó la ceremonia de los honores a la bandera y posteriormente comenzaron las acciones.
Los Borregos tendrían la primera posesión de la noche con el balón en su yarda 23, era la primera jugada ofensiva de Monterrey y el QB Alejandro González #12 lanzó pase al ala cerrada Víctor Gutiérrez #87, quien recibió el balón a la altura de la yarda 35, giró y se quitó el intento de tackleada por parte de Alejandro Consuelos #3 para quedar con el camino libre y escaparse 65 yardas más hasta las diagonales para poner la primera anotación del partido. Así, 25 segundos después de haber iniciado el encuentro los locales ya ganaban 0-7 con el extra anotado por Antonio Flores.
Un auténtico balde de agua fría para los visitantes que no esperaban una anotación tan temprano, mientras que, por el lado de los locales, el ánimo no podía estar más arriba. Todo pintaba en favor de los Borregos, sólo que no contaban con Diego Ruíz #12 y compañía, a quienes, en su primera posesión ofensiva en el encuentro, les bastaron 3 jugadas para conseguir romper el cero en el marcador. La primera de ellas, un pase que con mucha suerte llegó a las manos de Humberto Noriega #6 después de que un defensa estuvo muy cerca de interceptarlo, con esa recepción llegaron a medio campo; después Bruno González #24 hizo un acarreo de más de 40 yardas para poner a los Aztecas en zona de gol, y en la tercera jugada Diego Ruíz encontró totalmente sólo al mismo Noriega en las diagonales para poner los primeros 6 puntos. Fiel a lo que hemos visto en los previos partidos de esta temporada, el Coach Fisher apostó por la conversión de 2 puntos, en la que Eduardo Retana #81 conectó un pase lateral con Jorge Alan Bravo #17, quien ingresó hasta las diagonales y así consiguió 2 puntos más para poner a los Aztecas 8-7 en el marcador. Ventaja que nunca más dejarían ir.
Los Borregios intentarían responder, pero la defensiva de los Aztecas se plantó con su mejor cara. En el mismo primer cuarto, los visitantes interceptarían a Alejandro González por medio de Diego Torres #25; sin embargo, los Aztecas no podrían convertirlo en puntos, ya que los Borregos lograrían detenerlos en una cuarta oportunidad que se jugaron. En la siguiente posesión ofensiva de los visitantes, la defensiva de los Borregos interceptaría a Diego Ruíz, dejando a su ofensiva con una buena posesión en el campo, la ofensiva local avanzó hasta la yarda 10 de los visitantes, en donde serían detenidos por la Muralla Verde, obligándolos a buscar el intento de gol de campo de 27 yardas, el cual sería bloqueado por la línea defensiva manteniendo el marcador en favor de la visita al terminar los primeros 15 minutos.
Inició el segundo cuarto con los Aztecas a la ofensiva, y alrededor de un minuto después, Diego Ruíz al no encontrar algún receptor libre, decidió hacer la jugada personal acarreando el ovoide seis yardas para aumentar la ventaja de su equipo 15-7 después del extra de Eduardo Retana.
La grada local que había estado muy encendida se silenciaba tras ese golpe de los Aztecas en el marcador, el cual no duraría mucho, pues faltando diez minutos para llegar al medio tiempo, el QB Alejandro González, con mucha suerte, encontraría a José González #14 en las diagonales, quien mostró que estaba totalmente concentrado, pues logró realizar esa recepción de anotación después de que un defensivo de Aztecas desvió ese pase. Esa anotación de 10 yardas pondría nuevamente a los locales a un solo punto de diferencia, 15-14.
La grada de Monterrey se volvía a meter en el juego, intentando hacer valer su localía. Los Borregos se inspiraban a la defensiva donde lograban robarle un balón a los Aztecas después de recuperar un balón suelto de Bruno González en la yarda 35 de los visitantes, sin embargo, desaprovecharían la oportunidad de darle la vuelta al marcador al fallar el intento de gol de campo.
En el deporte hay un famoso dicho que dice: “El que perdona pierde”. Y eso justamente le estaba pasando a los Borregos pues 2 minutos después, Diego Ruíz lanzaría pase de 62 yardas a Humberto Noriega, quien al recibir la ovoide correría por toda la banda izquierda del emparrillado hasta la zona de anotación totalmente solo, aumentando la ventaja de los Aztecas a 9 puntos (23-14), después de que Eduardo Retana en jugada personal lograra la conversión de 2 puntos. Así concluiría la primera mitad, en donde el sentimiento en la grada local era de que se les estaba yendo el partido, mientras que en la grada visitante todo era felicidad y no quedaba más que continuar disfrutando del gran partido que hasta el momento estaban dando los Aztecas.
Con ese ánimo inició la segunda mitad, en donde los Aztecas intentaron controlar el reloj aprovechando que los Borregos poco podían hacer para detener los acarreos de Bruno González y Mauricio Valverde #34, además de dar jugadas espectaculares por aire, sin embargo, a pesar de los intentos, nunca lograron tener una posesión que lograra llevarlos hasta la zona roja y poder conseguir más puntos. Lo mismo por parte de los de Monterrey, quienes por más que intentaron, la defensiva verde se impuso obligándolos a entregar el ovoide en diferentes ocasiones.
Así llegamos al último cuarto, en donde la primera mitad del mismo siguió la misma tónica que el tercer cuarto, hasta que los Borregos lograron recorrer el campo con buenas jugadas hasta la zona roja de los Aztecas. Quedaban poco más de 4 minutos por jugar, y los locales necesitaban anotar lo más rápido posible, que su defensa detuviera a los Aztecas, y que aun así lograran tener tiempo para buscar al menos un gol de campo que lograra darles la victoria. Se jugaba la segunda oportunidad y diez yardas por avanzar desde la yarda 12 de los Aztecas, el segundo quarterback de Monterrey Julio Vázquez #15 lanzaría un pase a las diagonales buscando a su compañero Eduardo Marcos #89, sin embargo, no contaba con que Jean Retaud #18 de los visitantes aparecería para lograr la intercepción y así acabar con la esperanza de los locales.
La grada local enmudeció totalmente, incluso algunos asistentes comenzaron a abandonar el inmueble. Los Aztecas se gastarían esos 4 minutos, y finalmente cuando quedaban 20 segundos, Diego Ruíz pondría la rodilla en el piso para finiquitar el juego. La banca de los visitantes era un auténtico manicomio, los festejos no se hacían esperar, volaba agua por todas partes; la misión estaba completada, vencer a los Borregos en Monterrey era uno de los objetivos de esta temporada y lo estaban consiguiendo. Los Aztecas vencían por segunda vez en esta temporada a Monterrey, y llegaban así a su séptima victoria consecutiva.
Con este resultado, los Aztecas, además de conservar el invicto, demostraron que en la actualidad son el mejor equipo de fútbol americano colegial en México, teniendo la mejor defensiva, la cual ha dominado a cada uno de sus rivales, además de poseer una ofensiva letal. La victoria del pasado 14 de octubre en la Sultana del Norte sirvió para destinar a su rival a jugar los playoffs como visitante, mientras que los Aztecas aseguraron recibir al menos las semifinales en el Templo del Dolor; aún no aseguran terminar como primeros del Grupo Independencia ya que la diferencia con Borregos Toluca es de dos juegos cuando quedan 4 semanas de la temporada regular.
Jorge García Ortega
jorge.garciaoa@udlap.mx