Calaverita a Roberto Gómez Bolaños
Autor: Alejandro Gómez Gamba
Estaba la huesuda, muy triste y sin humor
pero a una vecindad, ella naufragó
y sin querer queriendo su humor apareció ya que a
unos personajes ella conoció.
A un loco y a un doctor ella se llevó,
pasando por un ratero sus insultos aceptó,
aprovechándose de su nobleza a un
superhéroe también atrapó.
A un huérfano, sin tener paciencia, un susto le metió
y una chiripiorca a la huesuda confundió
pues esa estatua nunca despertó
y a sus cinco personajes, en una misma cara los juntó.
Revelando la esencia de un mismo creador
a un país entero ese ruiseñor asombró
con sus bromas únicas y perfecto guión.
Al final la huesuda no pudo robarlo… pues ese
talento se queda en suelo y corazón mexicano.
Un corazón y tres huesos rotos
Autor: Juan Pablo García Corona
En un día festivo del mes de noviembre
había un chico, con una suerte terrible
pues pronto sufriría una caída horrible
y al a ver a la huesuda, le provocaría fiebre.
Lo único que el pobre podía hacer era rogarle al maldito ser
«¿Porque hoy has decidido que he de yacer?»
A lo que la huesuda respondió burlona
«Porque tienes un corazón y tres huesos rotos»
El chico supo que razones no había para alborotos
«No puedo existir más, sin mi amada Ramona»