Mención honorífica
Solo ámame.
Destroza mis huesos hasta hacerlos polvo. Róbame todos los besos del mundo y ahógate conmigo.
Ámame tan intensamente que duela, que sientas en mi ausencia, que tu corazón falla y ya no está.
Ámame tan intensamente como lo hago yo, añorando cada minuto del día estar contigo. Ámame como solo tú sabes hacerlo. Robándote todo de mí, mis sonrisas, mis anhelos y mis sueños. Que ahora están manchados con tu nombre y tu rostro.
En cada suspiro de una vida que aún no tengo, pero que no puedo esperar a tener.
Ámame completa, mi cuerpo, carne y huesos.
Ámame, pues toda yo, soy tuya, por completo.
Ámame hasta ahogarte con notas burbujeantes del rojo vivo. Toma todo de mí.
Mi sangre, piel y corazón. Muerde mi piel y destroza mi alma hasta que ya no quede nada de mí en vida.
Ámame incluso cuando sea un cadáver putrefacto, viejo y deshecho. En medio del fango y el agua terrosa.
Turbia, espesa y profundamente manchada de vida, deja que tus huesos se fundan con tu piel, para que el olvido jamás llegue a mí.
Pero por sobre todas las cosas. Solo, ámame.
Nidia Nicole Zepeda Cabrera