En los últimos años, África ha empezado a controlar los derechos humanos a través de mecanismos regionales, aunque sigue padeciendo una mala reputación internacional en la materia. No obstante, algunos mecanismos han hecho progresar a África, mientras que otros, desgraciadamente, son poco eficaces. Como primero de una serie de artículos sobre el derecho internacional a la educación, la Asociación de Derecho UDLAP intentará arrojar luz sobre este particular derecho humano internacional, especialmente relevante para nosotros – los estudiantes. Empezando por una región con un historial infame en materia de derechos humanos, investigaremos hasta qué punto son eficaces las instituciones intergubernamentales africanas para mejorar la igualdad en la educación en África.
Empezando por la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP), supervisada por la Unión Africana (UA), la CADHP contribuye al derecho a la educación mediante informes cada 2 años. Mediante el diálogo y la presión política, la CADHP puede señalar eficazmente los errores de los sistemas nacionales de educación e impulsar su mejora. Por poner un ejemplo: en 1995, tras la denuncia de un grupo de abogados defensores de los derechos humanos, la comisión condenó las violaciones del derecho a la educación por parte de la República Democrática del Congo. El país tuvo que reabrir universidades que había cerrado arbitrariamente con anterioridad (Free Legal Assistance Group and Others v. Zaire, 1995).
Otro mecanismo intergubernamental africano eficaz para mejorar el derecho a la educación es el Comité Africano de Expertos sobre los Derechos y el Bienestar del Niño (ACERWC por sus siglas en inglés) de 1999. Con éxito, el Comité redacta informes, supervisa, emite recomendaciones y realiza misiones de investigación. Por ejemplo, en 2012 el Comité denunció que 100.000 niños talibés que iban a escuelas de Daara en Senegal se veían obligados a mendigar en las calles. Juzgó que Senegal había sido demasiado negligente e inactivo, vulnerando el derecho a la educación. Esto obligó a Senegal a cambiar su enfoque del problema y tomar medidas como por ejemplo el mapeo de daaras, la declaración del presidente para cerrar todos los daaras ilegales y los programas de sensibilización sobre el tema de la mendicidad infantil (The Centre for Human Rights v Government of Senegal, 2014).
No obstante, mientras que la Comisión Africana y el Comité Africano resultan ser mecanismos regionales algo eficaces para mejorar el derecho a la educación en el continente, otras instituciones intergubernamentales tienen menos éxito. Por ejemplo, el Tribunal Africano de Derechos Humanos solo puede aceptar denuncias de particulares y ONG, cuando su país de origen lo acepta, lo que incluye únicamente a ocho países africanos. Por lo que, no sorprende que el Tribunal Africano solo ha tramitado 32 denuncias en toda África. Del mismo modo, el Tribunal de Justicia de la Comunidad subregional sólo ha tratado hasta ahora 150 casos. Así pues, África demuestra tener una serie de mecanismos de derechos humanos algo eficaces que pueden mejorar la igualdad en la educación. No obstante, los fallos de los dos tribunales africanos en materia de derechos humanos manifiestan que, efectivamente, aún queda mucho camino por recorrer.
Nicolaus Constantin Casati
Colaboración – Asociación de Derecho UDLAP
Referencias:
Free Legal Assistance Group and Others v. Zaire, Comm. No. 25/89, 47/90, 56/91, 100/93 (African Commission on Human and Peoples’ Rights 1995).
Right to Education Initiative (UNESCO). (2020). Manuel sur le droit à l’éducation. Organisation des Nations Unies pour l’éducation, la science et la culture (UNESCO).
The Centre for Human Rights (University of Pretoria) and La Rencontre Africaine pour la Defense des Droits de l’Homme (Senegal) v Government of Senegal, N° 003/Com/001/2012 (The African Committee of Experts on the Rights and Welfare of the Child 2014).