San Miguel: (des)encuentro

El lugar que no conoceremos,
no juntos, no nosotros, no en esta vida, no en esta piel.
La Ilusión a veces atraviesa mis días;
el presagio de recordarte me abruma;
solo puedo pensar en la malaventura de haberte conocido.

La experiencia de tu boca junto a la mía;
nuestros cuerpos a la misma distancia que dos llamas danzantes,
manteniendo un equilibrio delicado para no consumirnos,
sintiendo nuestro calor, escuchando tu respiración.
Puedo jurar que tu palpitar y el mío lo hacían al mismo ritmo.

De noche volverás, por eso temo cuando oscurece,
aunque a veces es lo que más deseo, pero te has vuelto ensoñación.
Por ti no duermo, me desvelo recreando la unión de nuestros labios,
recreo tu imagen porque no es posible volver a tocar tu piel.
No imaginas lo que es quererte y no poder salir a buscarte.
Me ha tomado tiempo entender que estamos donde debemos estar;
me asusta no poder contener el deseo que me atraviesa
como bala cuando menos espero.
Mi tiempo, admiración, dedicación y aprecio te pertenecían,
así como estas palabras que, a diferencia de lo demás,
siguen siendo más tuyas que mías.

Comparas mi recuerdo con una estrella fugaz,
comparo tu recuerdo con una versión de mí que desconozco.
Utilizo nuestras memorias para inventarme historias,
solo para tener presente que lo nuestro fue solo mío.

-Ánima del campo

Mara Itzel Zacatzontetl Tepoz

Reportera de Lado Alterno

mara.zacatzontetltz@udlap.mx